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Invertirán u$s 35 millones en Santa Rosa para criar corderos en feed-lot

16/01/2011 Opina

Santa Rosa puede convertirse éste año en el lugar donde se radique la mayor inversión ganadera de los últimos tiempos para Mendoza.

Con un predio de 13 mil hectáreas, un grupo inversor compuesto por empresarios ganaderos argentinos, entre ellos uno de los dueños de la fábrica de embutidos Paladini, y al menos tres socios europeos, pretenden darle antes de abril el puntapié inicial a su proyecto: la cría de corderos bajo el sistema feed-lot para exportar carne a la Unión Europea y países árabes, entre otros destinos.

Con un horizonte de explotación de 10 años, completará una inversión global de u$s 35 millones entre el desarrollo de pasturas, tecnología necesaria para la reproducción de los animales y una planta modelo de producción.

El plan de negocios de Austral Corderos Argentinos SA es toda una novedad por varias razones.

En primer lugar, porque la producción ovina a escala no caracteriza a la actividad en Mendoza, y sobre todo porque el arranque del proceso productivo será a partir de abril, con la llegada desde Santa Fe de unas 5 mil madres y carneros de raza, para llegar a fin de año con 8 mil corderos dispuestos para la faena, concentrado en una primera etapa en 1.180 hectáreas.

Ubicada tras el río Tunuyán, a la vera de la ruta provincial 153 que une a Las Catitas con Ñacuñán, la superficie donde se concentra la primera fase de producción fue adquirida hace poco más de un año a Antonio Olmo, propietario de Avícola Luján. El resto era propiedad de las familias Segarra, Fabre y Arizu, con intereses en el rubro agroganadero y también vitivinícola.

«El propósito es producir carne y sus derivados, a partir de un cruce genético con razas importadas que permitan desarrollar una nueva, mejorada. Todo con un sistema intensivo y mecanizado», explica el director del emprendimiento, Norberto Cerán.

¿Por qué Mendoza? Más allá de lo atractivo del costo del terreno, que esperan se multiplicará en dos o tres años (comparativamente, con derecho de riego, en una zona de máxima productividad ganadera de Santa Fe la hectárea ronda los u$s 20 mil), según Cerán «la logística y el clima favorable hicieron que después de buscar en seis provincias distintas nos inclináramos por Mendoza, donde además hay recursos humanos de nivel».

En el esquema participan dos inversores argentinos oriundos de Santa Fe: uno de ellos es Osvaldo Paladini, presidente de la sociedad y también accionista de la fábrica de embutidos que se identifica con el apellido de la familia que la conduce, y un tercero radicado en Alemania. A ellos se integraron en 2010 dos socios capitalistas holandeses y otro español.

Daniel Ponce, uno de los socios santafesinos, opta por mantener en reserva la identidad del resto de los miembros, aunque asegura que los extranjeros «gestionan el aporte de fondos de inversión europeos, dentro de un esquema abierto a incorporar más socios».

Los capitales se reparten en las dos empresas que comprende Austral como razón social: una propietaria de los campos en Las Catitas, y la restante desarrolladora del emprendimiento que, de acuerdo a Ponce, en 8 años habrá totalizado no menos de u$s 30 millones dentro del plan diseñado.

«Cuando la escala nos dé -se explaya el empresario- calculamos a partir de 2014, será momento de habilitar la planta de fraccionamiento. Mientras tanto, enviamos los animales para la faena en Santa Fe».

Si del negocio se trata, está claro que el 100% de la carne irá a la Unión Europea, Australia y Oriente Medio, fundamentalmente. Pero el grupo no descarta apuntar al mercado interno en algún momento. «Con 800 gramos per cápita anuales, el consumo en Argentina es todavía bajo. Pero notamos que está revirtiéndose la tendencia dada la situación con los precios y la producción de carne vacuna», afirma al respecto Cerán.

Fuente: Diario Los Andes.-