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Condenaron a 23 años de prisión a un hombre por violar a su hija desde los 13 años, en Rivadavia

01/03/2011 Opina

El camarista de San Martín Eduardo Andrés Orozco le impuso una pena de 23 años de prisión a un hombre que fue acusado de haber abusado sexualmente de una de sus hijas durante casi 7 años. El condenado había logrado quedarse con la custodia de los niños después de acusar falsamente a su esposa por prostitución.

La sentencia fue dictada este lunes y el juez, en sala unipersonal, atendió la solicitud de la fiscalía que había pedido el máximo de la escala penal contemplada, teniendo como gravantes que el hombre era el tutor de la víctima, que esta era menor, que sufrió un grave daño en su psiquis y que se trató de abusos reiterados entre el 2003 y el 2009.

Juan Manuel V. (41) fue capturado frente a las puertas de la sede de Rivadavia del Casino de Mendoza en la noche del 22 de octubre de 2009 por personal de la Unidad Investigativa de ese departamento, que lo venía siguiendo desde hacía tiempo. Su hija mayor, en ese momento de 18 años, lo había denunciado tres meses antes por haberla sometido sexualmente desde que ella tenía 13 años.

La víctima es la mayor de tres hermanos que en 2003 había quedado bajo la tutela de su padre, después de que este denunciara a su esposa por ejercer la prostitución y la justicia le hiciera lugar al pedido.

Desde ese momento, cuando vivían en una finca de Los Campamentos, y hasta el día en que la víctima radicó la denuncia, la mayor de las hijas fue sometida sexualmente por su progenitor.

La menor contó ante la Justicia que el primer abuso fue cuando ella tenía 13 años. Una noche su padre se metió a su cama y le dijo que lo que le iba a hacer era para que no la lastimaran cuando ella fuera mayor. A partir de allí y durante los próximos 7 años los abusos se sucedieron en forma ininterrumpida.

El abusador, de carácter violento, tuvo amedrentada a la niña hasta que esta, ya con 18 años, se animó a denunciarlo “para evitar que mis hermanos sufrieron lo mismo que yo”.

Apenas fue denunciado el hombre se fue de la casa que habitaban, que por ese entonces se ubicaba en un barrio periférico de Rivadavia. A partir de allí la policía lo comenzó a buscar hasta que lo detectó en inmediaciones del casino.

En el ambiente legal de la zona se generó un debate a partir del tratamiento de este caso que dejó en evidencia la falta de comunicación entre los distintos entes judiciales y del Estado que, dándole la tutela al hombre, atendiendo su falsa denuncia de prostitución y no contemplando algunos antecedentes de violencia que se habrían producido en el seno familiar, contribuyeron a que la niña terminara siendo sometida por su padre.

Fuente: Diario Uno.-