HomePOLICIALES

Crimen de Ángela Hermoso: fiscal solicitó la prisión de dos personas

04/03/2011 Opina

Una testigo de identidad reservada declaró el martes ante la Justicia y aportó datos que podrían hacer avanzar la investigación, que desde hace más de un año se lleva adelante por el asesinato de Ángela Hermoso (78).

La mujer habría escuchado la confesión de alguien relacionado con el crimen ocurrido en un barrio de Junín en la tarde del 20 de enero de 2010, y el fiscal de Instrucción, Juan Manuel Bancalari, pidió la detención de dos personas mencionadas en la declaración.

El asesinato ocurrió en una casa del barrio Santa Rita, en La Colonia, cuando un grupo de delincuentes ingresó en la casa de la mujer y tras golpearla y degollarla, escapó con algunos pesos que tenía guardados en su ropero; era poca plata.

Por el homicidio hubo tres jóvenes imputados, dos de ellos menores de edad, aunque los elementos para acusarlos han sido escasos y el juez Ricardo Schulz otorgó una prórroga que se vence en mayo, fecha en la que, de no haber novedades, los acusados quedarían libres.

Igual, la nueva testigo habría escuchado la confesión de un joven relacionado con el crimen y el juez ordenó la detención de dos personas, que comprometerían la situación de uno de los acusados.

«El testimonio de la mujer es creíble y se corresponde con elementos que ya están en la causa», comentó una fuente de la investigación, y agregó: «No se ve que esté buscando una recompensa».

El último que vio con vida a Ángela Hermoso fue un vecino de la cuadra, que a las 16.30 de ese miércoles la vio entrar a su casa. Si bien a Ángela le gustaba vivir sola y sabía manejarse en forma independiente, esa noche un vecino sospechó que algo malo había pasado y luego de saltar el portón de la casa, encontró a la mujer muerta en el comedor.

La habían atacado a martillazos en el dormitorio; ella tuvo fuerzas para salir de allí, pasó por el baño y llegó hasta el comedor, donde la degollaron. El forense dijo que murió a la hora 20.

Según lo que le habría confesado a la nueva testigo, luego de escapar de la casa, el asesino y sus cómplices se habrían reunido en la plaza de La Colonia. «La maté, la maté», habría dicho el muchacho, y luego de quitarse la remera manchada en sangre, habría salido corriendo del lugar, desesperado y con la prenda aún en la mano.

Fuente: Diario Los Andes.-