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Un fallo reaviva el caso de la chica que denunció abuso en su escuela

06/04/2011 Opina

En Rivadavia y a mediados de octubre de 2009, una alumna de la escuela secundaria Félix Pesce Scarso denunciaba a once de sus compañeros por abuso sexual. El asunto cobró notoriedad rápidamente y ocho de esos estudiantes fueron imputados por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante, pero pasaron los días y a mediados de noviembre de ese año, la magistrada Delia Sánchez entendió que no había pruebas suficientes y dictó la falta de mérito para todos los acusados.

La medida fue apelada y ahora, casi un año y medio después de aquella denuncia, la Cámara del Crimen de San Martín resolvió rechazar la apelación argumentando que, procesalmente, la querella no está habilitada para recurrir la resolución dictada por la jueza, por lo que la falta de mérito se mantenía firme.

Sin embargo, el fallo de la Cámara fue dividido, ya el juez Eduardo Orozco disintió con sus dos colegas y pidió declarar la nulidad de todo lo actuado y que la denuncia se investigara nuevamente. Si bien este voto en disidencia no cambia la resolución final de la Cámara, la querella se entusiasmó con la lectura que hizo Orozco del expediente y Diego Seoane, abogado de la chica supuestamente abusada, no descarta ir en casación ante la Corte para que se revea el fallo absolutorio.

En aquel octubre de 2009, una alumna de 15 años, que por entonces cursaba 1ro 3ra en la escuela Scarso, denunció en la Comisaría 13 que en la tarde del miércoles 14 de ese mes y en medio de una hora libre, dos de sus compañeros la tomaron de los brazos, la subieron a un banco, le abrieron las piernas y la manosearon; dijo que otros dos cerraron la puerta del aula y que el resto de los varones (en total habrían sido once) la insultaba diciéndole que cuánto les cobraba.

Los pocos elementos que reunió la magistrada y la falta de testigos (los acusados negaron el hecho y ningún profesor o preceptor escuchó nada raro) llevó a que finalmente se dictara la falta de mérito y que los acusados fuesen absueltos.

Para el juez Eduardo Orozco, sin embargo, la investigación estuvo llena de errores y en los argumentos de su voto, señala que «se investigó a la víctima sin motivo», que «las instituciones la trataron con violencia», que «no fue informada de sus derechos ni asistida debidamente», que «fue objeto de injerencias arbitrarias en su intimidad» y que «fue lesionada su reputación».

«¿Por qué si la menor dijo haber sido forzada y manoseada, el Cuerpo Médico Forense, en lugar de examinarla en zonas puntuales como brazos y piernas, le informó que iba a hacerle un examen ginecológico?, cosa a la que ella se negó con muy buen criterio», se pregunta el juez y sigue: «¿Por qué la policía nunca le informó sobre sus derechos ni tuvo entre el 14 y el 29 de ese mes la asistencia legal que por ley le corresponde?».

Orozco señala además que cada vez que fue consultada, la menor hizo un relato claro, consistente, preciso y coherente, «hay un informe psicológico que dice que no presenta tendencia a la fabulación y, sin embargo, a este medio de prueba no se le ha asignado mayor credibilidad».

Para el magistrado tampoco la escuela actuó como debía, pese a que la denuncia de la joven quedó aquel día registrada en un acta escolar, y pone como ejemplo el testimonio de la preceptora a cargo del curso: «Su mayor preocupación no fue tratar de saber lo que habría ocurrido en la escuela sino quedar a cubierto de cualquier responsabilidad administrativa».

La gran mayoría de los alumnos acusados y la supuesta víctima se cambiaron de escuela y dejaron de ser alumnos de la Scarso. Rafael Herrero, abogado defensor dijo que espera ahora el sobreseimiento definitivo.

 

 

Fuente: Diario Los Andes.-