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Santa Rosa: vecinos preocupados por la inseguridad de una plaza

07/04/2011 Opina

Vecinos del barrio Crespo Norte, en el distrito santarrosino de La Dormida, se mostraron molestos por el mal estado que presenta la plaza del lugar, y están particularmente preocupados por la presencia de una casilla de Ecogas en el predio y, según aseguran, porque algunas farolas dan corriente cuando el piso está regado.

Desde el municipio admitieron que hay problemas con el cableado de algunas luminarias pero aseguran que han sido desconectadas y señalaron que la plaza está en medio de un proceso licitatorio y que los arreglos previstos incluyen un vallado para evitar que los niños se acerquen a la casilla de Ecogas.

La plaza del barrio Crespo Norte fue construida durante el último gobierno militar, por soldados que la nivelaron usando mulas y rastrones; luego, durante los primeros años de la democracia sus senderos fueron hormigonados, los canteros parquizados y se instalaron algunos juegos y luces. Desde entonces, el lugar no ha recibido mayor atención de los gobiernos de turno y el año pasado, para el mes de marzo, una niña de once años se quebró la clavícula luego de que la cadena oxidada de un columpio se rompiera. Tras el accidente, el municipio quitó la mayoría de los juegos y nunca los repuso.

«Por las tardes acá se juntan 40 ó 50 niños y no tienen, juegos salvo un sube y baja, pero lo peor es que la mayoría de las farolas no prenden y algunos caños tienen corriente. Hace unos días mi nieta vino diciendo que había sentido un cosquilleo cuando se apoyó en una farola», dice Roberto Santos, vecino del lugar, y sigue: «Pedimos que arreglen las luminarias y revisen los cables porque algún día uno se va a quedar pegado».

Desde los años 90, en uno de los costados de la plaza hay construida una pequeña casilla de Ecogas que contiene una planta reductora de presión. El lugar muestra carteles de precaución y números de teléfono a los que llamar en caso de emergencia. «Cómo puede ser que una válvula de Ecogas esté en la plaza, un lugar donde hay niños jugando y ya sabemos lo traviesos que son algunos», dice Teresa, y propone: «Si no pueden trasladar de lugar esa planta, que sería la mejor solución, por lo menos que hagan un vallado para que los niños no se acerquen».
Diego Soria es jefe de Obras Públicas de la comuna y cuenta que la plaza está en medio de un proceso licitatorio por $ 700.000. «El expediente está por ingresar al Concejo y luego deberemos hacer el llamado a las empresas constructoras. Calculo que en dos meses estaremos arreglando esa plaza», dijo el funcionario, y agregó: «Respecto a la planta reductora, me he reunido con los técnicos de la empresa y el lugar cumple con todas las medidas de seguridad. Entendemos la preocupación de los padres y en la licitación se ha incluido la construcción de un vallado olímpico para que sólo el personal autorizado pueda acercarse al lugar».

 

Fuente: Diario Los Andes.-