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De la montaña al mar, marino mendocino participó de Etapa de Mar y ejercicio Anfibio

29/05/2011 Opina

PUERTO BELGRANO – (23-05-2011) Diego Juan Paulo Gerbaudo nació hace 30 años en la capital mendocina y es marino desde hace 10. Actualmente es uno de los timoneles de maniobras del destructor ARA “Sarandí” que participó hacia fines de abril de la segunda Etapa de Mar denominada “Armagedon” y el primer ejercicio Anfibio; los últimos adiestramientos en el mar desarrollados en la zona de El Rincón en cercanías de la Base Naval Puerto Belgrano, al sur de Buenos Aires.

Diego una vez escuchó “la Armada Argentina es una puerta al mar y al mundo”, y pudo comprobar con su experiencia que aquella frase era cierta. “Realmente es así, conocí a la Armada porque tengo un primo Oficial de Marina y, como soy muy aventurero, me entusiasmó la idea de ingresar a la Escuela de Suboficiales”, introdujo el marino, quien tiene la jerarquía de cabo primero.

Ya había visto el mar en sus visitas a playas chilenas y a Mar del Plata pero lo conoció en profundidad cuando decidió ser marino. “Me comentaron que Mar era una de las especialidades más interesantes de la carrera naval y creo que es así, por el trabajo que se realiza a bordo y las oportunidades de navegar”, adelantó.

A bordo del destructor ARA “Sarandí”, Gerbaudo es el timonel de maniobras, “cuando el buque zarpa –a órdenes del comandante– saco al barco del puerto y cuando ingresa hago los maniobras propias. Es de nuestra competencia –la de los timoneles– maniobras con helicópteros, traspaso de peso y combustible, también”, contó sobre su actividad a bordo.

“La mayor exigencia es estar muy atento, porque hay muchos marinos en la maniobra. El trabajo se complementa con guardias que implican cuidar la presentación marinera del buque, sus amarras, el mantenimiento exterior de la superficie y el mamparo, y lo propio a las embarcaciones menores como lanchas y botes”, relató.

“Pero lo que más me gusta del trabajo de timonel es que uno adquiere el conocimiento con la experiencia. Hace ya 3 años que estoy en el destructor, un buque de 130 metros de largo y grandes dimensiones, donde he aprendido mucho”, confesó.

En cada viaje, Diego aprende de su profesión y también crece en lo personal porque “estando lejos uno valora más lo que tiene”, apuntó.

Lo sintió así, cuando estuvo de comisión a bordo del transporte ARA “Bahía San Blas” brindando apoyo logístico a la Misión de Paz en Haití durante 2005 y 2006 y realizando patrullas al sur del país a bordo de la “Granville” en el 2003 y 2004.

Diego tiene 16 hermanos y es el hijo más chico del primer matrimonio de su papá Armando. Perdió a su mamá Consuelo cuando tenía 4 años pero María Cristina supo darle el afecto necesario para que él la considere su mamá.

Nombró a todos sus hermanos, a Marcelo, María Teresa, Carolina, Flavia, Muriel, Lionel, Antonella, Damina, Ailín, Nicolás, Jaquelina, Ricardo; y a los que están en el exterior: Laura y Mauricio, en Estados Unidos, y Liz, en España.

“Uno extraña los afectos, es que nunca se va de Mendoza. Recuerdo que cuando éramos chicos íbamos a la montaña a hacer asados o a pasear en familia. Viajo muy seguido y por eso me traje de allá a Eugenia, con quien me casé hace muy poco”, rió el mendocino.

Actualmente, Diego y Eugenia viven en Punta Alta, ciudad cercana a la Base Naval Puerto Belgrano donde tiene apostadero el “Sarandí”, pero siguen viajando a la tierra del sol y el vino “hay que acostumbrarse; pero soy un  marino de vocación y sirvo a la Patria con gusto y dedicación y en mi carrera espero seguir creciendo y superarme día a día”, concluyó.

Sobre la segunda etapa de mar “Armagedon” y primer ejercicio Anfibio

Lugar: Atlántico Sur, frente a la zona de El Rincón.

Fecha: del 26 al 29 de abril.

Objetivo: Técnicas y tácticas de adiestramiento de los buques y tripulaciones participantes en el mar.

Armagedon

Participantes: destructores ARA “Sarandí” y “La Argentina”, corbetas ARA “Parker”, “Rosales”, «Robinson» y “Espora”.

Ejercitaciones:

Primera fase: navegación de “cortina de salida de puerto”, escolta de buques que participaron del anfibio; destructores y corbetas realizaron “pasaje guía de distancia”; helicópteros Sea King prácticas de anavizaje y despegue (PAYD) y por la noche, los buques efectuaron tiro contra bengala y pasaje de aviones B-200.

Segunda fase: navegación a la milla 201, tiro naval a blanco flotante, lanzamiento de CHAFF, maniobras tácticas, ejercicio de guerra electrónica, bengala de mano y señales luminosas.

Tercera y última fase: corrida de tiro no efectiva, maniobras de embarcaciones menores, rol de auxilio al exterior, zafarrancho de combate y ejercicios de control de averías, lucha contra incendio y ejercicios antiaéreos con aviones súper.

Anfibio I

Participantes: los transportes ARA “Hércules” y ARA “Bahía San Blas” y el multipropósito ARA “Punta Alta”. 300 hombres de los batallones de Infantería de Marina N° 2, de Comunicaciones N° 1 y personal de la Agrupación Comandos Anfibios, quienes desembarcaron en botes Zodiac. Otro grupo operó desde la Plaza Soberanía en la Base de Infantería de Marina Baterías con el apoyo de unidades del Batallón de Vehículos Anfibios.

Ejercitaciones: a bordo del “Hércules” se realizaron las reuniones por operaciones anfibias en la sala de situación. Las unidades de superficie realizaron ejercicios de zafarrancho de abandono, prácticas de desembarco y tiro rasante con ametralladora. Los helicópteros Sea King efectuaron PAYD y recalificación de pilotos.

En ambos adiestramientos participaron: aviones B-200 (Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima con asiento en la Base Aeronaval Almirante Zar de Trelew), aviones Super Etendard (Segunda Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque) y helicópteros Sea King (Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros), las últimas emplazadas en la Base Aeronaval Comandante Espora.

 

Por www.gacetamarinera.com.ar