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Para pasar al foco bajo consumo, una familia tipo necesitará al menos $ 200

31/05/2011 Opina

A partir de hoy los mendocinos, y argentinos, estaremos obligados a cambiar nuestros hábitos de iluminación. Es que entra en vigencia la ley 26.473 (denominada ley oscura) que prohíbe la importación y comercialización de lámparas incandescentes de uso residencial general en todo el territorio.

Por ello es que en todos los comercios locales, las bombitas con una potencia superior a los 25 watts brillarán por su ausencia y a cambio los usuarios deberán optar por las lámparas de bajo consumo, que aportan un 80% de ahorro de electricidad, o en su defecto aquellas que operan con el formato Led (que son mucho más caras).

A partir de cálculos realizados, se estima que una familia tipo para pasar de un formato a otro necesitará un mínimo de 200 pesos. Esto es considerando una vivienda tradicional donde funcionan al menos ocho focos (de un valor que ronda los 25 pesos) en distintos espacios (cocina, comedor, tres dormitorios, patio, puerta de entrada y baño). Evidentemente, a mayor cantidad de habitaciones, más cambios de lámparas serán necesarios y por lo tanto el gasto será mayor.

«La gente todavía nos sigue pidiendo los incandescentes, quizás por el precio, que es mas barato. Pero de todas formas ya no vendemos más porque ya no vienen de fábrica», señalaron desde El Emporio Eléctrico.

En lo que tiene que ver con los precios, un foco incandescente se podía adquirir desde los tres pesos, mientras que uno de bajo consumo arranca en los $ 7 y puede llegar a valer hasta 32 pesos según la marca y calidad ofrecida por los comerciantes.

En cuanto a su duración, las nuevas bombillas también corren con ventaja. «Comparativamente las de bajo consumo son mucho mejores. Por ejemplo para aquellas que cumplen la misma función su uso va desde las 2.000 horas hasta las 6.000 mientras que las anteriores duraban, como mucho, 1.500 horas», explicó el comerciante Fernando, de Lumilux. Hasta el momento, ningún comerciante del sector ha recibido notificaciones oficiales acerca de la prohibición de vender focos incandescentes.

Sin embargo, desde las fábricas ubicadas la mayoría en la provincia de Buenos Aires advirtieron habrá multas para aquellos negocios que tengan en exhibición los viejos productos.

Según afirman los expertos en consumo eléctrico, se espera que esta medida ayude significativamente a paliar las dificultades para abastecer la demanda de energía que afronta nuestro país. En épocas de mayor consumo, es decir durante los períodos de olas de calor, en pleno verano, esto se suele manifestar con cortes de luz en diferentes áreas de las grandes ciudades argentinas.

Casos particulares

La mayoría de los empleados en las casas dedicadas al rubro de la iluminación coincidieron en señalar que cada foco incandescente tiene su similar en su formato de bajo consumo. Más allá de la forma de la bombilla, las roscas sólo son de tres tipos Mignon, Edison (la más común) y Goliat (que son para las lámparas mas grandes) lo que las hace reemplazables sin mayores complicaciones.

En un primer momento se plantearon problemas con casos específicos, como la luz del microondas, la heladera o algunos veladores especiales. «Antes no se conseguían, pero ahora se consiguen focos de hasta 12 watts», informó Francisco, desde Electricidad Mendoza.

Puede ocurrir que algunas bombillas no quepan en el lugar que antes era ocupado por una lámpara incandescente. «Eso puede ocurrir, pero la mayoría de los electrodomésticos ya están viniendo con la nueva tecnología. En caso de que ya no haya lámparas incandescentes y ésta deba ser reemplazada, se puede hacer una adaptación, pero eso es en casos muy puntuales», indicó Mario Sosa de Atlántica SRL. «En general la tecnología ya ha sido reemplazada completamente», agregó el comerciante.

Para tener en cuenta

Puede ocurrir que en un descuido, el foco de bajo consumo se rompa. Aquí es necesario tener precaución ya que en su interior contiene mercurio y un polvo similar al de los tubos fluorescentes.

Por eso es necesario extremar los cuidados cuando se remueven los pedazos de vidrio.

Según el diario El Mundo, de España, lo conveniente es esperar unos 15 minutos antes de realizar la limpieza y lo recomendable es no hacerlo con aspiradora, ya que los tóxicos quedan alojados en la bolsa. Además, el mismo diario advierte que la luz emitida podría ocasionar dolor de cabeza.

Por su parte, la organización Greenpeace, en su página web, indica que si bien es cierto que las LFC contienen mercurio, la cantidad que cada una posee es de alrededor de 2 miligramos, mil veces menos que un termómetro clínico y cien veces menos que un clásico tubo fluorescente.

Estos datos pueden corroborarse en publicaciones del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

 

Fuente: Diario Los Andes.-