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El precio del cobre alienta el robo de cables

04/06/2011 1 Comentario

El robo de cables en la zona Este no discrimina condición social entre los delincuentes y así, mientras hay ladrones que se llevan parte del tendido eléctrico pedaleando en viejas bicicletas otros lo hacen en la cajuela de potentes camionetas japonesas. La rentabilidad del cobre, que en el último tiempo alcanzó valores históricos, ha hecho que este tipo de robos se haya incrementado un cien por ciento, principalmente en las zonas rurales de San Martín.

Dada las actuales condiciones, el robo de cables en zonas despobladas se ha convertido en una actividad lucrativa y de bajo riesgo para los delincuentes: a la poca vigilancia que hay en la mayoría de las calles y callejones rurales, se suma la alta rentabilidad que el metal ha alcanzado en el mercado y que ronda los 30 pesos el kilo de cobre usado; entonces, cada robo que sufre el tendido eléctrico suele quedar en la impunidad y deja en promedio, unos 3.000 pesos de ganancias para los ladrones.

«En los últimos años recuerdo un solo caso de alguien que haya sido condenado con prisión efectiva por robar cables y para lograr eso hubo que probarle que actuó en banda; el resto entra y sale a las pocas horas», dicen desde la Cooperativa Eléctrica Alto Verde, que tiene 1.600 kilómetros de tendido eléctrico en San Martín, Junín y Santa Rosa, y que desde hace unos 40 días viene sufriendo un robo cada dos noches.

Metodologías de robo hay muchas y van desde la sutileza de cortar el tendido eléctrico con paciencia y una sierra hasta la ?atropellada’ que significa arrancarlo con una soga atada a una camioneta y que suele arrastrar incluso las columnas que lo sostienen.

«Los ladrones se llevan unos 3.000 pesos en promedio de cobre, pero para nosotros la pérdida es mucho mayor ya que tenemos que pagar multa por el corte del servicio, hay energía que dejamos de vender, debemos reponer los cables y también las columnas; en general, hablamos de que cada robo nos significa una pérdida que ronda entre los 10 y 15 mil pesos», explica Gabriel Funes, responsable del área Técnica de la cooperativa eléctrica.

En los últimos días, el presidente de la entidad, José Álvarez y el gerente, Raúl García se reunieron en diversas oportunidades con la policía para intentar una solución, pero hasta el momento el problema sigue:

«Nos roban de noche, en plena madrugada y hay sectores de nuestro tendido que no tienen alarma de corte por lo que muchas veces nos enteramos cuando comienza a salir el sol y algún vecino llama porque no tiene corriente», dice Álvarez y sigue: «El 25 de mayo, un robo dejó a todo el pueblo de Chapanay sin luz; el 24, también nos cortaron líneas; prácticamente, hay un robo cada dos días y la perdida que hemos tenido en los últimos nueve años es de diez millones de pesos», dice Álvarez.

Hay vecinos que han visto una camioneta Hilux arrancando cables con una soga, otros a ladrones en bicicleta o en moto que se pierden entre los montes con rollos de cobre sobre la espalda y debido a las grandes distancias, la policía llega tarde. Entre las huellas que se encuentran en los lugares se repite en muchos casos una pisada de zapatilla 46, los técnicos de la cooperativa han bautizado a su dueño como ?el patón’, pero la policía no consigue detenerlo ni a él ni al resto de los que se llevan los cables en las solitarias madrugadas en el campo.

 

Fuente: Diario Los Andes.-

 

1 Comentario »

  • AGENTE 007 dijo:

    LO QUE ALIENTA ES LA PERMISIDAD DE LAS LEYES PENALES, LO DEMAS ES CHACHARA.-