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Falta de agua en el río Tunuyán enfrenta a agricultores

06/06/2011 Opina

Con el menor caudal que se haya registrado en los últimos 70 años y una crisis hídrica anunciada para el actual, los regantes del río Tunuyán salieron ayer a marcar territorio y asegurarse algo de agua para la difícil primavera que les espera.

El golpe vino de los productores del Este, quienes denuncian la «falta de solidaridad y razonabilidad» de los regantes del Valle de Uco, pues se estarían negando a respetar los cortes programados por Irrigación. Un ahorro que es crucial para los que tienen tierras río abajo.

Este capítulo de la pelea por el agua no es nuevo y desde ambos extremos del afluente hacen referencia a que existen «otros intereses en juego». Sin embargo, ayer los regantes del Tunuyán Inferior expusieron su bronca en una solicitada publicada en medios locales. «La sequía es un fenómeno natural extraordinario que afecta a todos los regantes por igual, no siendo posible que existan privilegios ni fundos que quieran quedar posicionados por sobre los restantes usuarios», lanzaron desde el escrito.

En realidad, lo que piden los productores del Este es que el Departamento General de Irrigación haga respetar su propia resolución 292/11, por la cual -justamente atendiendo a la crisis que se viene- dispuso que todas las cuencas provinciales hicieran una corta mínima en los usos de agua a fin de permitir la recuperación de las reservas en los embalses. Así, el caudal que dejarán librado en la zona del Valle de Uco iría a aumentar los volúmenes de El Carrizal.

«Empezamos en octubre a modificar los turnos alternando los canales, con lo cual los productores quedaron siete días sin riego. Ahora, tras la medida de Irrigación, se cortó por completo la salida en El Carrizal por 90 días y en el Valle de Uco les parece mucho una corta de 30 días. La crisis la tenemos que soportar entre todos», manifestó el subdelegado del Río Tunuyán Inferior, Fernando Escobar.

Por su parte, los regantes del Valle de Uco señalan el hecho de no contar con un dique. «Todos hablan de solidaridad, pero hay que mirar la crisis de otra manera. Se necesita un embalse en la zona. Cuando no contás con una reserva asegurada, tenés que aprovechar a regar en este tiempo para prepararte a la sequía primaveral», apuntó un productor de Tunuyán, quien también reveló que «se están dando permisos precarios y existen tomas directas de este río que nadie controla».

Hay que tener en cuenta que la mayoría de las 80 mil hectáreas que riega el Tunuyán Inferior está sembrada con olivos, vid y frutales; cultivos que a esta altura del año no requieren de tanta agua. Distinta es la situación de los ajeros del Valle de Uco, por ejemplo, que por estos días se aproximan a la época de siembra. De este sector viene gran parte de la resistencia.

Atento a esta situación, según explicó el Director de Policía del Agua, Daniel Corral, Irrigación dispuso que los 60 días del cese de riego no se hicieran en un momento fijo, sino de acuerdo a las variables de la zona. «En Tunuyán Superior se convino una corta de 30 días y, de acuerdo a los resultados, realizar otro período más adelante», explicó el ingeniero.

«Nos cuesta entender esta postura porque todos los años se hacen cortes en el Superior y sin problemas. Fuera de la emergencia, hay hijuelas y canales de la zona que paran un mes y medio», expuso el funcionario. El hombre recalcó que se trata de un año «extremadamente seco» y que por ello se han acentuado los controles. «Ya hay un inspector de cauces suspendido, porque había zonas en Mendoza que estaban recibiendo cuatro veces más del cupo normal por hectárea», señaló.

El Río Tunuyán es el principal abastecedor de la zona productiva de Mendoza. Del caudal que trae desde la montaña, el 18 por ciento queda en Tunuyán, Tupungato y San Carlos, y el 82 por ciento restante debe pasar al Este provincial (San Martín, Junín, Rivadavia, La Paz y Santa Rosa). El Carrizal es la válvula de ajuste. «Si está lleno, hasta diciembre llegamos sin problemas», apuntó el subdelegado del Tunuyán Inferior.

Por su parte, el responsable de ICAT Tupungato, Julio Aguado, señaló que existen situaciones puntuales. «Las 5 mil hectáreas cultivadas del departamento se riegan, en su mayoría, con vertientes y aguas del río Las Tunas. Por más que nosotros ahorremos en riego, el caudal no pasa de la Ruta 40», graficó.

En realidad, las tierras que se valen de la unión de los arroyos Yaucha y Aguanda y del canal La Consulta son las más comprometidas en el conflicto. El ingeniero Corral expuso que la construcción de embalses es un tema de inversión provincial que supera las políticas de Irrigación, pero advirtió que en esta región se han encarado grandes obras de impermeabilización de canales. «No es una zona descuidada. Irrigación invirtió allí 700 mil pesos en el 2003, 950 mil pesos en 2004 y 1,8 millón de pesos en 2005», apuntó.

 

Fuente: Diario Los Andes.-