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El robo de cables dejó a dos distritos de Rivadavia sin teléfono

11/06/2011 Opina

Los vecinos de las zonas de La Central y El Mirador, en el departamento de Rivadavia, llevan más de dos semanas sin teléfono, luego de que una banda de delincuentes arrancara el cable de los postes y se robara parte del tendido que corre por el carril Florida. “Lamentablemente no es la primera vez que pasa y aunque hemos reclamado, el servicio todavía no ha vuelto”, comentaba ayer Aldo Comeglio, uno de los perjudicados.

Hace algunos días dábamos cuenta de que el aumento del precio del cobre había traído como consecuencia, un incremento del robo de cables en las zonas rurales. En ocasiones, esos tendidos son del servicio eléctrico y en otras, como ocurre al este de la ciudad de Rivadavia, de la red telefónica.

“Nos la estamos arreglando con el celular, pero claro que no es lo mismo y es mucho más caro”, agregó Comeglio y recordó: “El año pasado nos pasó lo mismo, pero el arreglo de las líneas demoró unos pocos días”.

Las familias perjudicadas con el corte del servicio son cerca de mil y también hay comercios, un centro de salud, escuelas y un destacamento policial sin comunicación.

“Acá la gente usa mucho las cabinas telefónicas porque les sale mucho más barata una comunicación con la ciudad o con otras provincias”, dice Carlos, que atiende una despensa y un locutorio en el barrio Bermejo, cerca de donde se robaron las líneas.

Una mujer que esperaba atención en el centro de salud N° 69, de La Central comentaba ayer que no había podido comunicarse con la sala para conocer unos turnos y por eso había tenido que caminar sin saber si sería atendida: “En el barrio Juan XXIII de la ciudad de Rivadavia ocurre lo mismo, se robaron los cables y hace más de dos semanas que están sin teléfono”.

Dada las actuales condiciones, el robo de cables en zonas despobladas se ha convertido en una actividad lucrativa y de bajo riesgo para los delincuentes: a la poca vigilancia que hay en la mayoría de las calles y callejones rurales, se suma la alta rentabilidad que el metal ha alcanzado en el mercado y que ronda los 30 pesos el kilo de cobre usado.

En las zonas de La Central y de El Mirador, buena parte del tendido telefónico viaja en forma subterránea, pero hay tramos que cuelgan de los postes. “Vez pasada ataron los cables al paragolpes de un Peugeot y salieron andando hasta arrancarlos”, comentó un vecino en una ferretería del pueblo, que tampoco tenía ayer teléfono y se le complicaba atender los pedidos a distancia.

Si bien en los últimos días los técnicos de la empresa telefónica estuvieron trabajando, hasta ayer la gente seguía sin poder comunicarse.

 

Fuente: Diario Los Andes.-