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Piden 21 años de prisión para el acusado de un asesinato a puñaladas

27/07/2011 Opina

En la madrugada del 20 de octubre de 2008 hubo una pelea entre dos grupos de jóvenes en la principal plaza de la ciudad de San Martín. Aún hoy el motivo de la gresca no está claro, aunque es probable que arrancara con la discusión de algunas mujeres; lo que nadie pone en dudas es que hubo entonces un muerto, José Luis Rivero (23), que recibió varias puñaladas en la zona abdominal, y también un acusado, Damián Alexander Díaz (21), que fue detenido por la policía no esa noche ni al día siguiente, sino meses más tarde.

Ahora, la Cámara del Crimen de San Martín intenta determinar si Díaz fue o no autor del ataque que terminó con la vida de Rivero, que murió en el hospital Perrupato a las 10.20 de ese mismo día, mientras los médicos intentaban salvarle la vida.

El debate está llegando a su fin y ayer fue momento de los alegatos, y mientras que el fiscal Alberto Acevedo pidió 21 años de prisión para Díaz por el delito de homicidio simple (al que se le suma otra causa por un robo agravado).

Para la defensa, la autoría del crimen no quedó establecida, sostiene que se trató de un homicidio en riña y que en consecuencia, a Díaz le corresponde la pena mínima (que unificada con el robo) quedó en seis años de prisión.

Para hoy se espera la sentencia del tribunal, presidido por el juez Eduardo Orozco e integrado por Jorge Del Pópolo y Salvado Arnal.

¿Testigos falsos?

El fiscal Acevedo aseguró ayer que durante el debate «hubo una decena de testigos falsos que trató de borrar con el codo lo que se había escrito con la mano», en alusión a que, según su interpretación, el caso estuvo resuelto desde el comienzo.

«Con el testimonio de testigos creíbles quedó demostrado que esa noche el imputado estaba armado con un cuchillo, que su ánimo era muy agresivo y que la víctima no participó de la pelea sino que intentó separar».

El problema es que de esos testigos que resultan claves para el fiscal, dos fallecieron antes del debate y un tercero, menor de edad, se negó a declarar porque, dijo su madre, «teme por su vida si llega a hablar».

Mientras tanto, para la defensora de Díaz, la muerte de Rivero se dio en medio de una riña, donde no quedó claro quién fue el asesino.

«Los testigos que declararon en el debate no vieron a Díaz con un cuchillo, y si lo hubiese tenido, como asegura el menor que no quiere hablar porque sabe que mintió, por qué no lo usó contra las personas con las que estaba peleando y, en cambio, atacó a alguien que supuestamente solo venía a separar».

Así, la defensa del imputado pidió una peña de seis años de prisión por el homicidio en riña y la absolución en la acusación de robo agravado. Hoy el tribunal dictará sentencia.

 

Fuente: Diario Los Andes.-