HomeMAS NOTICIAS

Una fábrica de lluvia para el desierto

15/08/2011 1 Comentario

Con la puesta en funcionamiento de una moderna estación meteorológica -que funciona con energía solar- en la zona de El Carrizal, el proyecto para intensificar las lluvias en las zonas más secas de Mendoza entró en una de sus etapas más importantes.

El avanzado artefacto, que desde hace dos meses está instalado y funcionando diez kilómetros al sur de El Carrizal, ya está midiendo los niveles de humedad y de lluvia para, en base a estos datos, lograr determinar cuál es el mejor momento para ?sembrar’ las nubes y que ese proceso transforme la humedad del ambiente en lluvia.

«Aspiramos a incrementar entre 10 y 15% el nivel de precipitación de cada nube», destacó el responsable del proyecto, Raúl Pérez, director del Laboratorio de Investigaciones Hidrodinámicas Atmosféricas y Nubes para Desarrollos Operativos (Lihando), de la UTN.

Cabe destacar que con este proceso químico, en 50 años Texas (EEUU), le ganó diez millones de hectáreas al desierto.

En marcha

En 2008, la Nación aprobó el proyecto presentado por Pérez -representando a la UTN-, con el que, emulando a otras zonas desérticas y secas del mundo, se busca aumentar las lluvias.

Si bien el dinero -cerca de un millón de pesos- llegó recién en diciembre del año pasado, durante más de dos años se hicieron tareas de observación y, desde junio, se realizan las primeras pruebas, para las que la estación juega un rol fundamental.

«Buscamos identificar cuáles son los días, los momentos del año en que más humedad hay y que serían favorables para ?sembrar’ las nubes e intensificar las lluvias», explicó Pérez.

Para esta etapa del proyecto, el funcionamiento de la estación es clave, ya que mide detalladamente, de forma más precisa que otros medidores, los niveles de humedad y de derretimiento del agua. Por ejemplo, hace un par de semanas, cuando nevó, el derretimiento del agua que marcó llegó a 0,8 milímetros en tres horas. Pero éstas son situaciones excepcionales, ya que la media en todo el año pasado de precipitaciones en el lugar fue de cero. «Es una zona de sequía pavorosa y es un desafío importante lograr que llueva ahí», continuó Pérez, licenciado en Física y doctor en Ingeniería.

«La estación emite datos por medio de SMS a un sitio de internet y nosotros los vamos actualizando cada diez minutos. Con esa información vamos a ver cuáles son los mejores días, los más húmedos», agregó el profesional de la UTN, quien resaltó que el equipo -con todos los sensores necesarios- significó una inversión de diez mil dólares,

La idea es que, antes de fin de año, se instale otra estación igual en el secano norte de San Martín, ya que la idea es repetir este proceso en esa zona duramente castigada por la sequía también, y -de ser posible- instalar una tercera.

El proceso

La iniciativa fue presentada por el «Lihando» y el proyecto precisará de cerca de un millón de pesos para su financiamiento. Mientras 75% correrá por cuenta de la UTN -principalmente en todo lo que hace a personal y disponibilidad-, el resto lo aportará el Ministerio de Producción de la Nación.

«En la atmósfera, toda el agua está en forma de vapor. Para cambiarla a líquido y que se forme una gota, es necesario -además de frío- que entre en contacto con una partícula sólida. El método con el que vamos a intensificar las lluvias consiste, justamente, en sembrar en las nubes núcleos sólidos para que se formen gotas que tengan el diámetro suficiente para llegar al suelo en forma de lluvia y no se evaporen antes», sostuvo Pérez.

Pasando en limpio: para intensificar la lluvia es necesario que haya vapor, humedad. El agua es la materia prima, por lo que es fundamental el rol de la estación, ya que ésta será la que determine cuáles son los días con mayor humedad y -por ende- más propensos para sembrar las nubes y que llueva.

En la zona de El Carrizal, teniendo en cuenta que la capa húmeda (la de mayor relación de mezcla) está ubicada entre los 1.000 y 1.500 metros sobre el nivel del mar y que ese punto geográfico está a 900 metros, no será necesario sembrar con aviones. Según destacó el especialista, se van a utilizar generadores de suelo, tecnología en la que ya están trabajando. «De salir todo bien, en dos meses podríamos estar sembrando», sintetizó el director del proyecto.

Además de Texas (EEUU), este sistema se aplica en algunas zonas secas de Australia, donde se ha logrado incrementar el nivel de lluvia en 9,8% por cada nube.

«Queremos probar la efectividad en la zona de El Carrizal y, de funcionar y ser efectivo, sería un gran paso para aplicarlo en otros lados», cerró Pérez.

 

Fuente: Diario Los Andes.-

Una fábrica de lluvia para el desierto

 

1 Comentario »

  • ambientalista de corazon dijo:

    proyectos como estos son los que necesitamos en todo el planeta, me parece fabuloso, que se pueda llevar a cabo.