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Santa Rosa, entre los mitos y la fe

30/08/2011 Opina

Hoy es Santa Rosa y en muchos lugares de América y de nuestro país miles de personas rinden culto a la virtuosa peruana. La primera santa de América nació en 1586 como Isabel Flores de Oliva y falleció a los 31 años, el 24 de agosto de 1617.

Su patronazgo alcanza a la ciudad de Lima y al país hermano de Perú, y en nuestro país alcanza a las Fuerzas Armadas, mientras en Mendoza la honra el departamento de la zona Este que lleva su nombre. Se destacó por la perseverancia y firmeza en sus objetivos, vida ascética y por su dedicación a los pobres y enfermos.

El culto a esta dominica canonizada por el papa Clemente X en 1671, admite variables que se sustenta en creencias populares. Por ejemplo, muchos de los fieles, especialmente las mujeres, adhieren  a una tradición añeja que sostiene que cortándose el cabello en una jornada como la de hoy, el pelo crece mejor, con docilidad y buena textura.

De hecho muchas personas se cortarán al menos algunas puntas de sus cabelleras, como ha prometido Laura Márquez (29), quien confesó: “Sí, yo me he cortado el cabello en ocasiones, y luego he enterrado unos mechones al pie de un rosal que tengo en mi casa”.

Algunos peluqueros del radio céntrico, a pesar del feriado de la víspera, confirmaron esa dedicación que tienen algunos o algunas  clientes. Uno de ellos, Alberto Díaz Setticase (52), con local en la calle Catamarca, relató. “Se mantiene esa costumbre, especialmente en las personas mayores, y en general, son las mujeres las que asumen la práctica”. El estilista razonó que pese a esa suposición, no está probado que haya una relación directa con el crecimiento y la mejoría de las condiciones del pelo.

Otro colega, el estilista Pascual Porco (48), confirmó también esta creencia. “Aunque en la época de mi papá, que tiene 88 años, era más habitual que la gente concurriese el 30 de agosto a cortarse el pelo, en la actualidad todavía se mantiene la tradición, aunque de manera más acotada”. Asimismo mencionó que muchos que tienen remolinos en sus cabezas, se los quitan en un día como hoy, con la intención de que el pelo se discipline.

La monja lo hizo

Esa tendencia a acicalarse en el día de la Santa, tiene que ver con lo que realizó esta mística cuando ya tenía definida su vocación religiosa. En su biografía, se lee que a los 12 años decidió cortarse su cabellera rubia para desalentar el interés de los hombres.

Es ésa una de las razones por las cuales en cada 30 de agosto, algunas mujeres la imitan, aunque con otras intenciones, ya que lo que procuran es verse mejor a base de su cabello crezca mejor y más lozano.

Graciela Varas (47), residente en San Martín, es otra practicante de este hábito, pero de manera moderada, sólo se retoca las puntas de su cabello, que meticulosamente pasan luego a una maceta. Pero, ella contó el proceder de su abuela materna, Ramona Godino, quien habitó hasta su muerte en Rivadavia. “La nona Ramona no se cortaba el pelo en todo el año y sólo lo hacía cada 30 de agosto, es decir que llevaba la práctica al extremo”.

Algunas ‘Rosa’ nacidas en la fecha tienen devoción, pero no creen demasiado en el corte de cabello. Es lo que señala Rosa López (62). “Mi referencia es hacia la Virgen de Lourdes, pero por supuesto también tengo inclinación por la santa peruana. Alguna vez me corté el cabello para la ocasión, pero ya no lo hago».

Otra tocaya, pero Freire de apellido, de 73 años, recordó que alguna vez, siguiendo los consejos de su madre, se arregló el pelo en un día como hoy, pero ya no lo hago», sostuvo esta santarrosina, ahora afincada en San Martín y que a fines de los ’50  fue reina del Club Deportivo La Costa, de Santa Rosa.

¿Lloverá?

Otra particularidad del santoral que recuerda a la monja dominica es la relación de estos días con probables tormentas, que eventualmente pueden dañar los cultivos.
Sin embargo, rara vez se da el fenómeno, y así ocurrirá en la fecha, como lo confirmó a este diario el meteorólogo Fernando Jara.

A propósito de la relación de la fecha con consecuencias supuestamente gravosas para los cultivos por viento y precipitaciones de granizo en estos días, la docente jubilada y buceadora de usos y costumbres de los pueblos, Elvira Ferraris (84), contó lo que vio en su adolescencia.

“No pocos antiguos inmigrantes italianos, con contratos de viña, encendían una fogata en el camellón de la finca y cuando se hacían las cenizas, clavaban un hacha en esos restos del fuego, pidiéndole a Santa Rosa que los protegiera de la piedra y otras inclemencias”, evocó la educadora. “Esto -añadió- lo vi en algunas propiedades de Vistalba, hace muchos, muchos años”.

De todos modos, la Organización Meteorológica Mundial sostiene que “popularmente se espera que la tormenta de Santa Rosa sea más fuerte que cualquier otra, pero normalmente no es así”. Es así que los investigadores sostienen para la ciudad de Buenos Aires, la frecuencia del fenómeno es baja. Cinco días y después del 30 de agosto, en un período de 142 años (1861-2003) sólo 16 veces se produjo un vendaval con consecuencias. Pero en provincias como San Juan, Mendoza o Salta, muy rara vez aparece este fenómeno.

 

Fuente: Diario Los Andes.-