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La Fiesta de Santa Rosa de Lima congregó a casi 5.000 personas

31/08/2011 Opina

Una multitud de gente estimada en más de 5.000 personas, participó ayer de los festejos patronales en honor a Santa Rosa de Lima. Con distintas actividades y la presencia de los principales candidatos a gobernador, la fiesta se extendió durante todo el día por las calles y la plaza de la villa cabecera santarrosina, pero tuvo su momento culminante durante la siesta, con una procesión encabezada por monseñor José María Arancibia, que recorrió las calles del pueblo y culminó frente a la parroquia.

«La gente vive esta fiesta con mucha alegría y me da gusto venir cada año», comentó monseñor Arcancibia minutos antes de la procesión y pidió para que «cada uno, desde el lugar en el que le toca estar, piense qué es lo que puede hacer para aportar a la comunidad, porque lamentablemente vivimos una crisis de valores que muchas veces nos lleva a criticar al otro, sin mirar primero nuestros propios errores u olvidos».

Luego, ya en la homilía, monseñor se dirigió a los fieles pidiendo «a Santa Rosa de Lima que nos permita vivir el evangelio no sólo de palabra sino con las acciones, que nos permita mostrar más amor a Jesús y una fe más intensa».

Los festejos habían arrancado temprano y así, mientras que en la parroquia se realizaba el Tedéum en honor a la santa, en las calles cercanas a la plaza se iban montando los ranchos de comida y puestos de ventas que, como ocurre cada año, ponen su propio color y completan una fiesta que no solo es religiosa.

Afortunadamente la tradicional tormenta de Santa Rosa brilló por su ausencia y el día transcurrió primaveral, lo que permitió a las familias y grupos de amigos tomar la plaza para un día de camping; los jóvenes lo vivieron como un anticipo de lo que será en setiembre el Día del Estudiante.

«Vengo a agradecer porque este año el patrón pudo cosechar bien y eso en la casa nos favorece a todos», dijo Osvaldo Alanís, uno de los tantos obreros rurales devotos de la santa; también don Tito Nievas, un gaucho paceño que todos los años se arrima a la fiesta se mostró agradecido. Así, los ruegos de la gente apuntaban a pedir por salud, por una buena cosecha, por los ancianos o por un mejor trabajo.

A eso de las 11.30 arrancó el desfile cívico militar en el que más de 20 escuelas, los clubes, los talleres artesanales y las agrupaciones tradicionalistas, además de reparticiones de la policía y del ejército recorrieron las calles en torno a la plaza y pasaron frente al palco, encabezado por el gobernador Celso Jaque y el intendente Sergio Salgado, donde también se acomodó el candidato Francisco ‘Paco’ Pérez.

Al mediodía la plaza ya era una multitud que se repartía entre los que seguían el desfile y aquellos que aprovechaban la oportunidad para recorrer el centenar de quioscos levantados en la calle Roca y en los que había de todo. Allí, en una mezcla caótica se podía encontrar desde zapatillas falsificadas a porciones de torta de cumpleaños; desde plantas de interior y juguetes a cajones de mandarinas y bijouterie.

En uno de los ranchos alguien ofertaba un televisor de 20 pulgadas y en el local continuo, un vendedor de películas truchas reproducía en el DVD una sangrienta pelea de perros. Jorge Corona contaba chistes picantes desde un grabador y por cada imagen de Santa Rosa de Lima o de Jesús que había a la venta se veían otras tres de San La Muerte y cinco más del Gauchito Gil; así están las cuestiones de la fe.

Por la noche la imagen de la santa volvió a la parroquia y la fiesta en su honor siguió con la actuación de la Sole Pastorutti, que fue con entrada gratuita en el predio Hilario Quiroga. Al final hubo fuegos artificiales.

Fuente: Diario Los Andes.-