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Bajará la cosecha de frutas y hortalizas por la falta de agua

02/09/2011 1 Comentario

A cuenta gotas. Así se palpa la emergencia hídrica que cunde por toda la geografía provincial. Más allá que aún falta para cuantificar el cupo de agua de los ríos y diques provinciales que según el Departamento General de Irrigación estará listo recién en octubre, lo cierto es que la emergencia hídrica declarada por el organismo ya es visible en el campo mendocino.

Según el último informe sobre la superficie hortícola invernal cultivada, elaborado por el Instituto de Desarrollo Rural (IDR) arrojó que el sur provincial ha disminuido un 31%. En otras palabras, existen 500 hectáreas menos.

Mendoza es la segunda productora nacional de hortalizas frescas. En la Provincia se cultivan cada año, cerca de 40.000 hectáreas y más de 45 especies que abastecen el mercado nacional e internacional, entre hortalizas de invierno y de verano.

Un trabajo más detallado indicó que los departamentos que más mermaron en sus superficies hortícolas cultivadas este invierno fueron San Rafael con una caída del 56%; General Alvear con el 67% y Las Heras con una disminución del 3%.

En el caso, por ejemplo, de la zanahoria, esta temporada se cultivaron 1.529 hectáreas, 300 menos que el año pasado. Los departamentos en que se destaca más este cultivo son San Carlos y Tupungato. La lechuga, según el informe del IDR fue otra de las damnificadas por la escasez de agua.

«La superficie para la presente temporada es de 417 hectáreas contra las 741 que tenía el año pasado. Esto representa una disminución del 44 %. Los departamentos con mayor superficie cultivada de lechuga son Maipú y Guaymallén», destacó el informe del IDR.

«En nuestro caso tenemos 10 hectáreas que son propiedad de mi abuelo. Sólo hay 3 con plantas de membrillo. El resto no lo cultivamos porque no nos alcanza el agua que recibimos. Cuando los turnos funcionan, es tanta la demanda de los productores que en pocos minutos finaliza el derecho a riego y ya no tenemos agua hasta el otro día», señaló un productor de General Alvear.

Desde el IDR, la especialista Mabel Pereyra afirmó que en sus recorridas comprueba que hay una tendencia del hombre de campo que se está acentuando con el tiempo; decide abandonar los cultivos anuales como son las hortalizas que demandan de riegos más constantes y los están remplazando por cultivos perennes tales como la vid y los frutales.

Menos producción

Una de las causantes más importantes que genera la escasez de agua es que produce frutas y hortalizas de menor calibre. Pero lo más dañino es la fuerte caída de los rindes. Es decir menos kilos por hectárea.

«La escasez de agua trae como consecuencia productos de menor tamaño. No olvidemos que 90% de todos los cultivos está conformado por el líquido», afirmó Pereyra.

En las entrañas de la tierra, también la sequía ya es evidente. «Las napas se están secando. Para encontrar agua, en zonas como General Alvear y el Este, hace unos años había que realizar pozos de hasta 60 metros de profundidad. Hoy hay que hacerlos más profundos, de hasta 220 metros y no hay garantía de encontrar agua utilizable», afirmó Pereyra.

Alternativas

A modo de solución ante la emergencia hídrica, Raúl Millán, subsecretario de Programación Agroalimentaria y Gestión de la Calidad afirmó que en el gobierno estaban esperando el informe de Irrigación para luego tomar medidas.

Sin embargo, adelantó que existe una línea del Fondo para la Transformación y el Crecimiento destinada a financiar proyectos de inversión privada que contemplen la eficientización del uso del agua de regadío a través de la implementación de un sistema de riego presurizado como goteo, aspersión.

En concreto la línea cubre la ejecución de todas aquellas obras hídricas complementarias, esto es perforaciones, represas, impermeabilizaciones, acueductos y obras eléctricas menores necesarias para la puesta en marcha de tal obra, como así también el reacondicionamiento de pozos, adquisición y arreglos de bombas.

Cabe destacar que estos créditos, que si bien son de condiciones blandas, para los pequeños productores mendocinos – el 75% con fincas de hasta 10 hectáreas- son inalcanzables.

Sin embargo, hay señales alentadoras, en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria -INTA- están trabajando en forma conjunta entre el Departamento General de Irrigación, municipios y el mismo Fondo para la Transformación y el Crecimiento para trabajar alternativas de riego presurizado.

También desde el INTA se estudian programas como el denominado «manzanas productivas».

Rosana Valloe, del instituto, destacó que «se trata de experiencias que realiza el INTA en la zona Este de la provincia. Los productores de perfiles similares logran un uso más racional del agua trabajando en forma conjunta. Esta fase abarca tres manzanas: una en Rivadavia, otra en Junín y otra en San Martín».

La que más avance ha tenido es la ubicada en el distrito de Alto Verde. A los productores, que hasta ahora eran sólo vecinos, se los está instruyendo para que, transformados en grupos que interactúen, puedan gestionar por sí mismos el riego. Actualmente se analiza la posibilidad de construir una represa de uso común. Para tal fin se está analizando usar un terreno que cedería Vialidad provincial o, de última, la adquisición de un terreno inculto.

De este modo son los los productores los que establecerían el régimen de turnado y la decisión sobre las obras.

 

Fuente: Diario Los Andes.-

1 Comentario »

  • blanka dijo:

    Que investiguen los negociados que están haciendo con el agua.