HomeMAS NOTICIAS

Marino mendocino de regreso por Sudamérica en la fragata ARA “Libertad”

02/10/2011 Opina

A bordo de la fragata ARA “Libertad”, junto a unos trescientos tripulantes, se encuentra el mendocino Héctor Daniel Porte, quien es suboficial segundo electrónico y se desempeña como suboficial de cargo en reparaciones de electrónica. Próximo a fondear en cercanías a Comodoro Rivadavia (Chubut) mañana 1º de octubre, el mendocino cuenta la experiencia del viaje y su ingreso a la Armada Argentina.

Para el marino mendocino Héctor Porte este viaje es un orgullo. El suboficial segundo es electrónico y a bordo de la fragata, como suboficial de cargo en reparaciones de electrónica, es el encargado de que todos los radares del buque estén operativos y los equipos de comunicación funcionen bien.

“Aquí hago lo que me gusta y soy embajador de mi país en puertos extranjeros. He tenido suerte, siento orgullo de demostrar todo lo que he aprendido y conocer nuevos lugares”, destacó el suboficial Porte.

Tradicionalmente la fragata ARA “Libertad” realiza un viaje de instrucción donde los cadetes del último año de la Escuela Naval Militar finalizan sus estudios a bordo; pero para todos los tripulantes –no sólo para los guardiamarinas en comisión que concluyen su carrera naval– es un hito en sus carreras.

Porte ingresó a la Armada Argentina en 1989 por vocación “desde que estaba en séptimo grado sabía qué quería ser en la vida: entrar a la escuela y ser marinero”, adelantó.

Ahora está casado con Carina y tiene cuatro hijos: Damián de 20 años, Emily de 18, Cintia de 16 y Máximo de 4, a quienes transmite su amor por la patria, “les enseño símbolos y marchas patrias y en casa tengo una bandera de 3 metros”, agregó.

“Mi familia está contenta y orgullosa, venir a la fragata es un premio, me apasiona la carrera, el mar, el atardecer durante una navegación”, resumió de esta manera sus 20 años de marino.

Con cariño, recuerda su provincia natal. Porte nació hace 40 años en la ciudad de Mendoza. Entre los recuerdos de su infancia están los colegios a los que asistió: el Sargento Cabral de Las Heras y la escuela Raúl Scalabrini Ortíz. Con su familia, ahora vive en el barrio de Las 70 Viviendas en Trelew (Chubut) pero visita Mendoza cuando puede.

Héctor ya ha visitado los puertos de Mar del Plata, Río de Janeiro y Recife en Brasil, Paramaribo en Surinam, Georgetown en Guyana, La Guaira en Venezuela, Cartagena de Indias en Colombia, Guayaquil en Ecuador, El Callao y la Bahía de Paracas en Perú, Valparaíso y Punta Arenas en Chile.

“Ya estoy extrañando las milanesas que prepara mi señora”, dijo con una sonrisa.

Luego de diez días de navegación por el Pacífico, la fragata pasó por Ushuaia, Río Grande y San Julián y hoy navega para fondear cerca de Comodoro Rivadavia, Chubut. El viaje, ya finalizando, tiene previsto arribar a Puerto Madryn el 5 de octubre, a Bahía Blanca el 11, a Montevideo (Uruguay) el 17 y llegar a Buenos Aires, el 22 de octubre.

 

Embajadora argentina de los mares

La fragata ARA “Libertad”, buque escuela de la Armada Argentina, comenzó el 42º viaje de instrucción el 28 de mayo cuando zarpó del puerto de Buenos Aires con un itinenario hacia puertos sudamericanos.

Comenzó el viaje con una dotación de 300 tripulantes, entre ellos 91 cadetes de la Escuela Naval Militar Argentina; 19 de la Armada de la República Oriental del Uruguay; oficiales de otras Fuerzas Armadas y de Seguridad de nuestro país que viajan por mérito en sus carreras; así como los mejores promedios de cada especialidad egresados de la Escuela de Suboficiales de la Armada.

En puertos extranjeros, la fragata es la embajadora del país y en navegación, los instructores que están a cargo del adiestramiento de los futuros oficiales argentinos, retoman las actividades curriculares que hacen a la fase educativa del viaje de instrucción.

Las actividades hacen hincapié en la práctica profesional que abarca pasaje por los diferentes cargos y divisiones que componen el buque, clases de materias curriculares, guardias y cálculos náuticos, entre otras.

Asimismo, como parte del adiestramiento de toda la tripulación se realizan ejercicios de zafarrancho de abandono, siniestro y control de averías.

 

Por www.gacetamarinera.com.ar