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Más dudas que certezas en Mendoza por los 190 días de clase

14/10/2011 Opina

El ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni oficializó durante la mañana de ayer lo que ya había sido anticipado y era sabido: el calendario escolar para el año próximo pasará de 180 a 190 días de clases. Las repercusiones no dudaron en florecer.

A las críticas y reparos ya conocidas y que fueron repetidas por docentes, estudiantes y padres, se sumó la observación del actual subsecretario de Educación de la Dirección General de Escuelas, José Rivas.

«No puedo condicionar, con mi opinión, una decisión que recaerá sobre la próxima gestión de gobierno, pero desde mi lugar creo que debería haber un aumento gradual de días y no pasar de un año al otro con diez días más. Creo que debería ser una gradualidad que se complete en dos años, es decir que en 2012 se pase a 185 y en el 2013 a 190», destacó el funcionario provincial.

Docentes, alumnos y especialistas también manifestaron sus objeciones ante el nuevo calendario. Según el anuncio oficial, las clases del año próximo comenzarán el 27 de febrero (este año empezaron el 28) y se extenderán hasta el 19 de diciembre.

Más días

Durante el mediodía de ayer, Sileoni oficializó la ampliación del calendario. A los 180 días de clases previstos para este año en la mayoría de las provincias argentinas, el año entrante se le agregará una decena más de días hábiles.

Sileoni recordó que en 2003 el entonces presidente Néstor Kirchner y el ex ministro Daniel Filmus fijaron una ley de 210 días de clases. «Había que ponerse un objetivo y estuvimos luchando para cumplir los 180 días con una creciente tendencia a cumplirlos», destacó el funcionario nacional.

En Mendoza, el calendario escolar para 2011 estipulaba 182 días de clases. Sin embargo, siempre según la información oficial suministrada por Rivas, «llegaremos justo con los 180 días».

«En Mendoza habíamos contemplado 182 días, incluyendo todos los feriados y feriados puente. Sin embargo, estaba previsto que el feriado del día después de las Primarias coincidiera con el del 17 de agosto, pero finalmente se desdobló. Y si a eso se le suma la suspensión de un día de clases por el viento Zonda, estamos justo en los 180 días», destacó Rivas, quien resaltó que de igual manera ha sido «un buen año escolar en el que se ha trabajado todo lo que estaba previsto».

El funcionario destacó que, incluso, durante la semana de la Primavera, la asistencia a clases fue obligatoria -a excepción del miércoles 21 se setiembre-. «Las escuelas organizaron actividades especiales pero las clases no se suspendieron», agregó Rivas, quien en la edición del 26 de setiembre admitió que el jueves 22 «la ausencia de los alumnos del secundario se notó en comparación a otros jueves».

Las dificultades

A la hora de referirse a la decisión de pasar de 180 a 190 días, el subsecretario de Educación sostuvo que va a ser «muy difícil» porque «no se trata sólo de meter diez días más para cumplir con un número».

«Hace falta trabajar en el mejoramiento de la calidad educativa, ya que la aplicación de los 190 días implica sí o sí una readecuación curricular. Creo que tiene que ser gradual por tres aspectos. El primero es teórico, teniendo en cuenta que se necesita una adecuación normativa. Lo administrativo también es fundamental, ya que se necesitan reformular y modificar los tiempos. En lo pedagógico también haría falta una readecuación, especialmente en las mesas y las inscripciones», continuó Rivas.

Horas de clases

Para el director del departamento de Educación de la UDA y especialista en el tema, José Luis Martiarena, es un error medir las clases en días y no en horas.

«En Argentina se mide la obligación de días de clases, pero lo que uno tiene que hacer es verlo en proporción a horas de clases. En algunos países europeos e incluso en Estados Unidos y otros pa-íses americanos existen jornadas extendidas que implican entre 20 y 25% más de horas que los chicos nuestros”, destacó Martiarena.

También sostuvo que si sumamos todas las horas efectivas que tienen en los sistemas de esos países con jornadas extendidas, la primaria -por ejemplo- en esos lugares no es de siete años sino que pasa a ser de 9. “Deberían ser obligatorias las jornadas extendidas en todo el país también”, agregó.

Con respecto a los feriados, jornadas y vacaciones, Martiarena también tuvo conceptos interesantes.

“He sacado la cuenta y en el primer cuatrimestre del año hay siete días feriados. Me parece que es mucho, más si se quiere llegar a ese número. A eso se le suma la demanda justa y necesaria del sector docente de jornadas institucionales para prepararse, capacitarse y hacer trabajo interno. Es una demanda que hay que respetar. Pero si se tiene en cuenta que no hay menos de dos o tres por año y que cada una toma al menos dos días, también son días de clases que se pierden”, acotó, para luego sentenciar: “Estos son los temas en que debería ir innovando el Estado”.

 

Fuente: Diario Los Andes.-