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Dramático relato de la embarazada baleada en Junín

08/11/2011 Opina

El viernes, a las 7 de la mañana, un delincuente de unos 30 años disparó contra Elvira Fajardo (25), que estaba embarazada de casi nueve meses. La bala le dio en la cara. La mujer se encontraba en el interior de su casa ubicada en calle Arrascaeta, en la zona oeste de Junín, donde vive junto a su marido y sus dos pequeños hijos.

Ayer, desde el tercer piso de maternidad del hospital Lagomaggiore, junto a su hijo recién nacido que todavía no tiene nombre, recuerda el mal momento vivido.

Según explicó la mujer nacida de Bolivia, el delincuente estuvo casi dos horas adentro de su casa, buscando dinero. Pero un diálogo entre víctima y victimario hizo que el delincuente mostrara su violencia extrema.

«Le di todo lo que tenía, que era un poco más de 200 pesos. Pero como no me iba a quedar nada para mantener a mis hijos le pedí que me devolviera 100 ó 50 pesos y me disparó», contó Elvira, quien comparte la vivienda con otros trabajadores golondrinas.

Según explicó, ese día dormía juntos a sus hijos cuando el asaltante entró a la casa. «En otra habitación estaban mis dos changos y un hombre que no había ido a trabajar. Cuando me desperté, escuché que un vago hablaba despacito y le preguntaba a uno de ellos quiénes estaban en mi habitación y dónde estaba la plata».

En ese momento, Elvira se levantó, abandonó la pieza en donde dormía junto a Cristian (5) y Jennifer (2) y caminó hasta la puerta para ver qué estaba pasando.

«Vení, tirate acá (en el piso)», fueron las palabras que el ladrón le dijo, a modo de presentación.

Pero la mujer se negó a cumplir su pedido. Mientras su vecino le pedía al ladrón que tuviera compasión porque ella estaba esperando familia. Pero el asaltante seguía insistiendo con que la víctima se tirara al piso.

«Me senté pero me obligó a pararme y caminar hasta mi cama. Cuando entré, empecé a buscar plata para darle y que se fuera rápido. Le di hasta el último centavito que tenía en la billeterita», recuerda, conmovida, la flamante mamá.

Pedido y disparo

Pero en ese momento se desató lo peor. Como Elvira le pidió que le devolviera parte de la plata porque no tenía con qué alimentar a sus hijos, el delincuente -que estaba a varios metros de distancia- le disparó a la altura de la mejilla derecha.

«Preparó su arma que tenía guardada en un bolsillo, me apuntó a la cara y tiró».

Pero la embarazada no fue la única herida. Momentos antes, el ladrón había usado esa misma arma para golpear en la cabeza al vecino de la mujer, que había intentado defenderla.

«Caí al piso y me empezó a salir sangre. En ese momento mis hijos comenzaron a llorar y el ladrón fue a buscar a Jenifer y la sentó al lado mío para que no gritara. Me pedía que la hiciera callar».

Pero aunque Elvira sangraba y se quejaba por el dolor, el delincuente no se fue. Es más, buscó a los otros tres hombres que estaban en la casa, los ató -a dos de ellos los sujetó juntos- y siguió revolviendo todo en busca de objetos de valor. Hasta se tomó el tiempo necesario para probarse ropa y zapatillas. Además se llevó vestimenta de los hijos de Elvira y de varios vecinos de la familia. «Nos preguntaba a cada rato dónde guardábamos más plata. Pero como no habíamos trabajado no teníamos más. No entendió y siguió preguntando lo mismo», dijo.

El atraco duró casi dos horas. Recién alrededor de las 9, se acercó a Elvira y le preguntó cómo se sentía. «Le dije que estaba mal y que necesitaba una ambulancia porque seguía sangrando. Pensé que la bala me había explotado el oído y tenía la panza dura».

Y la respuesta no se hizo esperar. «Ya me voy. Pero cuando me vaya, esperá media hora para levantarte. Si no voy a volver y te voy a dar un tirazo más. No quiero maltratarte ni a vos ni a tu hijo», le respondió.

A los 20 minutos, Elvira se levantó y desató a sus vecinos. «Tuve miedo de que volviera. Cuando quisimos salir, vimos que se había llevado la llave y que nos había dejado encerrados. Un rato después llegó la policía. Siempre me quedo sola pero ese día Dios habrá querido que hubiera más gente en la casa», explicó la mujer que será dada de alta en las próximas horas.

 

Fuente: Diario Los Andes.-