HomePOLICIALES

Crimen de Mayra Tarifa: hubo torpeza policial en la pesquisa

10/11/2011 Opina

La tercera jornada de debate por el crimen de la niña Mayra Tarifa, violada y asesinada el 25 de marzo de 2009 en una zona rural de Junín, sirvió más que nada para dejar en evidencia que la investigación del caso tuvo graves errores.

Ayer quedó demostrado que en las semanas y meses posteriores al crimen de Mayra, hubo grupos de policías que investigaron sin compartir información, que existió una infinidad de líneas investigativas abiertas que no llevaron a ningún lugar y, lo más grave, que un allanamiento en la casa de Luis Martínez (27), el único imputado que tiene el caso, se hizo desprolijamente, a punto tal que hoy, en pleno juicio, no está claro si la prueba más importante que pudo haber tenido el expediente, una carta de amor entre el acusado y la joven víctima, no está en manos de la Justicia porque se perdió, porque alguien la robó o porque en realidad nunca existió.

Más o menos un mes después de que el 26 de marzo de 2009 el cuerpo de Mayra apareciera sin vida, violado, golpeado y flotando en las aguas del canal de riego San Martín, hubo un allanamiento en la casa del remisero Martínez.

Esa mañana, un grupo de ocho policías, entre personal de Investigaciones y de Científica, llegó al lugar con la idea de secuestrar prendas y objetos que pudieran hacer avanzar la investigación, luego de que una mujer asegurara que el día del crimen vio al auto de Martínez y a su dueño junto con la víctima y con otras dos personas.

Especialista

Ayer declaró José Luis Funes, miembro de Policía Científica que ese día estuvo en el allanamiento. Funes es especialista en documentología y de la casa de Martínez secuestró una serie de cuadernos.

«Me pidieron que determinara si entre esos papeles surgía alguna relación amorosa en la que figurara el nombre de Mayra, pero no había nada de eso», explicó Funes, y siguió: «Solo se trataba de escrituras bíblicas (Martínez es testigo de Jehová) y de letras de canciones de amor».

Sin embargo, una mujer de Investigaciones de apellido Ruiz (que declarará hoy ante el tribunal) le dijo a Funes que ese día había visto en uno de los cuadernos secuestrados, una carta de amor entre Martínez y Mayra. Funes le mostró los cuadernos que había traído de la casa del acusado pero en ellos no aparecía ninguna carta.

«Finalmente encontramos ese cuaderno y Ruiz me dijo que le faltaba una hoja y que allí estaba la carta que ella había visto; yo hice unos análisis químicos en las hojas anterior y posterior y pude comprobar que, efectivamente, habían arrancado una hoja y que había algo escrito, pero no pude establecer qué decía», según le explicó el policía a los jueces.

Marcelo Lombino trabaja en la Dirección de Investigaciones, estuvo en el allanamiento y les explicó a los jueces que nunca escuchó hablar de esa carta: «No conozco que hubiese una carta de amor y lo lógico es que si aparecía algo así de contundente, lo hubiésemos comentado entre nosotros».

Hoy deberá declarar ante el tribunal la cabo Ruiz y hablar de la carta y, lo más importante, explicarles a los jueces por qué, si de verdad existió, no se preservó una prueba tan importante para esclarecer el caso.

Fuente: Diario Los Andes.-