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Ya son 30% más caras las lámparas de bajo consumo

14/11/2011 Opina

Son la única opción para iluminar los ambientes desde que el 1 de junio se declaró oficialmente muerto el viejo y querido foco, en aras de consolidar el consumo energético racional.

Después de que municipios y distribuidoras eléctricas repartieran 25 millones de unidades para reemplazar gradualmente a las bombillas sobrevivientes, el mercado empieza a formarse con una demanda cautiva: a tal punto, que en los últimos tres meses, al menos en Mendoza, algunas marcas treparon entre un 30% y más en ciertos casos, y el ahorro ya se graduó como un negocio más.

Las sustitutas del foco que promediaba los $3, cuestan ahora entre 8 y 10 veces más según el modelo y la potencia. Y en los últimos cuatro meses los precios en las góndolas de supermercados muestran que de los $12 iniciales, algunos modelos de 15W hoy se acercan a los $18, los de 18 y 20W (las de mayor demanda) superan los $25 y las más caras (tipo twister o espiral) oscilan entre los $35 y $38 para las primeras marcas.

En ferreterías y casas de iluminación también confirman los incrementos e incluso con algunos problemas adicionales como faltantes de mercadería.

«Al principio habían bajado, después dieron un salto importante. El distribuidor nos anticipó listas con 30% de subas, y ante eso empezamos a traer segundas marcas», detalla José Bibo, dueño de un negocio céntrico, donde, por ejemplo, mientras una Sylvania y otra marca menos conocida en distintas versiones se vende a $23, una Osram de 18 vatios (equivalente al foco de 75) pasó de $23 a $29 el último mes.

«Lo barato sale caro», afirma el dicho, que utilizan los mentores del producto para convencer a los que buscan las marcas más accesibles. Es que en ellas la durabilidad (unas 6 mil horas de uso para las aprobadas como categoría A) se reduce a la mitad, pese a que el ahorro al momento de pasar por caja a veces llega al 60%.

Por caso, la góndola de la sucursal céntrica de un hipermercado lo atestigüa; mientras una lámpara Phillips de 11 w de primera marca roza los $27, una de las económicas está por debajo de los $11, con una vida útil asegurada menor.

Sin embargo, tal como lo corrobora un repositor, las subas no distinguen tipos: «la última vez que se remarcó fue quince días atrás, pero en los últimos meses todas suben 5 o 6 pesos seguro».

Por su parte, Fernando, dueño de una casa de iluminación de calle Lavalle, no duda en afirmar que desde que las lámparas terminaron de entregarse gratis a domicilio, recibió sucesivos cambios de lista, que ya acumulan aumentos del 40%. Los valores máximos, aún así, no superan los $20.

En la calle, entre los mendocinos el impacto se siente. Mientras Héctor asume que «el mercado está en formación y hay que comparar por duración y tipos», Sandra no sale de su asombro al ver el ticket de su compra en un supermercado. «Gasté $56 en dos lámparas de 8 watts!».

Frente a esa situación, el argumento es que la inversión inicial se amortiza con el uso. «Hay que hacer un análisis costo beneficio, si bien para cierto estrato de consumo los precios puede todavía sean un inhibidor», argumenta por su parte Claudio Kramer, titular de la Cámara de Industrias Electromecánicas y Luminotécnicas (Cadieel), quien augura para los próximos dos años un nuevo lanzamiento: la tecnología LED, para mejorar la eficiencia energética a un costo similar al actual sin depender de la importación.

Trabas a la importación

«La última lista de precios la recibí en setiembre. Ahora espero mercadería que todavía no tiene autorización para salir de Buenos Aires».

La referencia de Fernando es la de algunos comerciantes que se hacen eco de lo que dicen sus proveedores de la situación de las principales empresas luminotécnicas: si bien algunas tienen en existencia, muchos puntos de venta esperan la habilitación de contenedores provenientes de China y el sudeste asiático en el puerto de Buenos Aires y cuyas demoras, a veces de hasta 15 días, suelen producir quiebres de stock.

«En el último mes las subas fueron del 10%, y cuando nos falta mercadería en algunas marcas recurrimos a otras», admite Mario Sosa, encargado de otro negocio sobre calle Rioja.

«Las ventas aumentaron sustancialmente. Pero la falta de mercadería es un problema, y está en los centros de distribución internacional», comenta en off the récord un conocedor de la realidad de algunas de las marcas más reconocidas del mercado, en un 95% dominado por Osram, General Electric y Phillips.

Precisamente, desde ésta última admiten que «dependiendo del modelo y canal de comercialización, registramos un crecimiento de entre 50% y 100%» .

Y subrayan la evolución con un dato: mientras en 2006 la relación de ventas de lámparas incandescentes y de bajo consumo era de 10 a 1, el último año cayó a 3 a 1.

 

Fuente: Diario Los Andes.-