HomeMAS NOTICIAS

Las salas de cuatro no serán obligatorias desde el año que viene

15/11/2011 Opina

El año 2012 debería marcar un punto de inflexión en el acceso a salas de cuatro años ya que la Ley de Educación Nacional establece para ese año la «universalización» de la educación para niños de esa edad, mientras que la provincial en vigencia habla de obligatoriedad. Sin embargo, la realidad está lejos de garantizar las vacantes y desde el gobierno escolar aseguran que sólo se apuntará por ahora a poder darle un lugar a cada niño que lo requiera.

Según la DGE, actualmente se cuenta con 1.200 salas y asiste 85 por ciento del total de los pequeños de esa edad; sin embargo, para cumplir con la normativa se requiere construir 179 más.

Se trata de un tema sensible ya que conseguir un banco es casi lo mismo que buscar una aguja en un pajar. Es que con cada ciclo lectivo se agrava la situación y los papás se ven obligados a realizar un verdadero peregrinaje ya se trate de escuelas públicas como privadas donde tienen prioridad los hermanos de los alumnos y los hijos de los docentes, quienes en algunos casos también terminan siendo un número en un sorteo.

El tema edilicio es el meollo del asunto, no hay infraestructura suficiente y las escuelas privadas, que podrían descomprimir la situación al menos para quienes puedan costearles, requieren también adaptación de su espacio y encuentran grandes dificultades para el financiamiento por las altas tasas bancarias y la dificultad para acceder al crédito.

La directora de Educación Inicial de la provincia, Beatriz Zangrandi, explicó que «este año se construyeron 62 salas mientras que se espera terminar antes de marzo 30 más». De esta manera, se alcanzará al 87,57 por ciento de los estimados 30 mil mendocinos de cuatro años, de lo cual se infiere que 3.727 se quedarán con la mochila preparada para 2013.

Universalización

Durante años se escuchó decir en la provincia que a partir de 2012 la sala de cuatro años sería obligatoria. Sin embargo, de un tiempo a esta parte desde el Gobierno escolar se ha negado que esto vaya a ser así dado que no se cuenta con la infraestructura necesaria.

La Ley Provincial de Educación Nº 6.970, que data de febrero de 2002, en el artículo 21 señala que las salas de cuatro y cinco años serán obligatorias en la provincia, para lo cual se había estipulado un plazo de diez años.

No obstante, la Ley Nacional (de 2006, que reemplaza a la Ley Federal de Educación) no establece tal obligatoriedad, sino que en su artículo 19 reza: «El Estado Nacional, las Provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tienen la obligación de universalizar los servicios educativos para los/as niños/as de cuatro años de edad». El término «universalización» generó en algunas instancias dudas respecto de sus implicancias.

Así, aunque la normativa mendocina -que fue precursora en su momento- sigue aún vigente, la aplicación ha quedado stand by -según argumentan- por falta de infraestructura y por el debate de una legislación que actualice la de 2002.

«La universalización implica que cada cual que requiera una vacante pueda obtenerla y esto es lo que exige la norma nacional, la obligatoriedad era una meta que nos habíamos fijado desde Mendoza, pero que no pudo concretarse ya que en 2002 y 2003 no se construyó en la medida que se estimaba y eso retrasó las cosas, pero en cuanto logremos una cobertura total se hará obligatoria», explicó Zangrandi.

Privada vs pública

Pese a las salas que año a año se han incorporado, lo cierto es que hay una demanda insatisfecha que hace que conseguir un banco en colegios privados con cuotas accesibles requiera de una búsqueda exhaustiva, a tal punto que algunos inscriben a sus hijos con varios años de antelación, cuando el colegio lo permite.

«Logré que mi hijo entrara al ISEP luego de un arduo trabajo; lo anoté varios años antes en lista de espera, la cual debe renovarse cada ciclo lectivo y como mi mamá vive cerca fue casi todos los días al colegio», comentó Silvana (35).

«Aunque mi esposa y yo fuimos a escuelas públicas, creemos que ya no es lo mismo; las maestras son buenas, pero hay más problemas de conducta y de otro tipo, así que preferimos hacer un esfuerzo y pagarles a nuestros hijos una privada», aseguró Marcelo ( 39).

Para la directora de Nivel Inicial esto sucede en algunos colegios que tienen mucha demanda.

El sector privado suele ofrecer otras actividades que le dan valor agregado a la oferta educativa como inglés o informática, ante lo cual Zangrandi asegura que «hay algunas públicas que ofrecen clases especiales, pero esto no aporta demasiado ya que lo importante en el nivel inicial es ir a jugar y en esto van a tener peso las estrategias pedagógicas».

Otro tema es el de la cantidad de niños por sala, que en varios casos excede los 25 que permite la normativa y que en definitiva es en detrimento de la calidad educativa.

 

Fuente: Diario Los Andes.-