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Aborto despenalizado, licencia para matar inocentes

23/11/2011 1 Comentario

Me declaro católico y por tanto, partidario de la vida y contrario al aborto. Pero he elaborado este trabajo sin consideración religiosa alguna, para que la ausencia confesional le otorgue ecumenicidad razonablemente irrebatible a su contenido. Utilizaré por tanto argumentos naturales y jurídicos, de lege ferenda, de aceptación universal.

La naturaleza del feto
“El feto es un vertebrado vivíparo en desarrollo el cual transcurre desde el momento en que se ha completado la etapa embrionaria hasta antes de que se produzca el nacimiento. Durante la vida fetal no se forman órganos o tejidos nuevos, sino que se produce la maduración de los ya existentes. Tras la relación sexual sólo un espermatozoide puede atravesar la membrana celular del óvulo, y así fecundarlo, mezclando su carga genética-procedente del padre-con la del óvulo-procedente de la madre. La célula resultante de este proceso se llama cigoto. El cigoto contiene toda la información genética necesaria – ADN – para que esta nueva célula evolucione hasta un niño recién nacido.” (Desarrollo prenatal – WIKIPEDIA la enciclopedia libre). “Vertebrado dícese del animal que tiene esqueleto con columna vertebral”; “Vivíparo, animal que nace vivo, a distinción de los ovíparos que nacen de huevos”; “Fecundar, unirse el elemento reproductor masculino al femenino, originando la célula huevo”. Desde la fecundación queda claro que el cigoto posee toda la carga genética de los padres y que así comienza el proceso natural de la vida.

Aborto posible hasta la 12ª semana
Los abortistas sostienen en general, que el aborto es posible practicarlo hasta la 12ª semana o tres meses de gestación. Se cuidan muy bien de no extender este lapso porque luego (y antes sostengo) de esos tres meses, se trata de una carnicería. Se fundamentan en que recién a partir de ese tiempo el feto es viable, es decir, apto para vivir. Confunden (¿o no?) “viable” con “vida”. El feto vive en forma embrionaria, desde la concepción, desde el cigoto, y posee todos los elementos genéticos necesarios para ser un “humano”. Así lo expresa el art. 70 del c.civil argentino “Desde la concepción en el seno materno comienza la existencia de las personas.” Pero también es cierto que este ser vivo adquiere “viabilidad”, la posibilidad de continuar su maduración hasta el nacimiento a partir de los 180 días (seis meses). Antes de este lapso se puede producir un aborto espontáneo (no provocado) interrumpiéndose el embarazo en forma casual. ¿Y por qué los abortistas no aprovechan estos seis meses, 180 días, para permitir el aborto intencional despenalizado sino solo tres meses, 90 días o 12 semanas, como fijan los proyectos despenalizadores? Porque en ese lapso el feto tiene toda la apariencia de un niño y claro … ¡la matanza es más ostensible!

¿Cómo sería posible el aborto no punible?
Sólo si el feto no fuera un ser con vida. Es conveniente entonces pasar revista a las otras posibles naturalezas del feto, aunque no existen. Por vía de hipótesis  de concepción imposible, y al solo efecto de brindar alguna explicación a esta entelequia inadmisible, si no es un ser es una “cosa”, “objeto material susceptible de tener un valor económico” (c.civil art. 2311). El feto no tiene valor económico, es innegociable como tal y mientras está en el útero carece de apariencia de cosa. Descarto entonces las cosas inmuebles, terrenos rurales o urbanos, y los muebles, que pueden transportarse de un lugar a otro. Quedan solo los muebles semovientes, que se pueden mover por sí, los animales irracionales. ¡Alguien podría sostener que una mujer lleva en su vientre fruto de una fecundación, durante los primeros tres o seis meses, a un “animal irracional”! ¿Podrá creer una mujer abortista o no, que ha engendrado un “animal” o una “cosa”? El sólo formular estas preguntas engendran horror impensable, seguramente también en las abortistas que por su naturaleza humana no podrían admitirlo.

Despenalizar el aborto provocado
El feto por tanto, es un ser en sí, independiente de sus progenitores, con su ADN de identificación absoluta, que solo está unido a la madre por el cordón umbilical que le proporciona alimentos, nutrientes y oxígeno. Tan lo es que muchas veces la madre muere y el feto nace con vida después de haber estado en el vientre de la madre minutos o más tiempo, mientras fluye el oxígeno. Es cierto que la madre tiene derecho a disponer sobre su propio cuerpo pero es absolutamente falaz el argumento de que puede hacerlo sobre el cuerpo del hijo por nacer, siendo ambos distintos por naturaleza. Por ello la ley penal sanciona el aborto provocado intencional o culposamente, con diferentes penas. Si se lo despenalizara, significaría que el Estado le otorgaría a la madre, al padre y a los profesionales abortistas, licencia para matar, para ejecutar a un inocente, con los agravantes que lo sería sin pena de muerte institucionalizada, sin proceso, sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso, sin culpabilidad alguna del feto condenado, sin fiscal acusador, sin abogado defensor y sin juez imparcial. ¿¡Se puede contar con algo más aberrante, injusto y antidemocrático, que este abyecto procedimiento de arbitrariedad e injusticia inigualables!?

Aborto libre para sexo libre
El sexo es libre, sí, salvo en condiciones delictuales de violación o estupro entre otras. Pero hasta ahora, los involucrados en relaciones sexuales las ejercitan en general con responsabilidad, es decir, respetando la vida. Si no hay sexo responsable existe mero placer, que es parte de la relación, pero con el agregado del aborto cuando la fecundación es no deseada. Pues el aborto libre propiciará el sexo libre sin responsabilidad. ¡Total, ¿qué puede evitar el instante de placer si siempre se cuenta con licencia para matar posterior que borra todos los efectos de una nueva vida que de por sí trae numerosas complicaciones?!  Y nótese otra consecuencia aterradora: la despenalización del aborto propicia la ejecución y muerte del feto para proteger el placer sexual del sexo libre sin responsabilidad. Este sexo libre ha sido practicado por hombre y mujer por propia y entera voluntad y el feto ejecutado sin piedad ni consentimiento alguno.

Aborto seguro
Este es otro argumento que no resiste ningún análisis serio. Se sostiene que en el país se producen 500.000 abortos clandestinos por año, una estadística no confiable precisamente por ser “clandestinos” o desconocidos. Ello trae como consecuencia la muerte de cientos de mujeres que, si se despenalizara el aborto, este procedimiento podría practicarse por profesionales especializados y en condiciones clínicas óptimas. Se privilegiaría el sexo libre y los segundos de placer de los padres por sobre la vida del hijo por nacer, al que se mataría. Es necesario decirlo así, sin eufemismos, para comprender la inmensidad del horror.
Como se advierte, pareciera que los números y estadísticas son fundamentales para decidir la despenalización. Pues entonces se podría despenalizar los infanticidios por la enorme cantidad de hechos delictivos de esta naturaleza. En suma, ¿qué diferencia existe entre que los padres maten a un hijo nacido porque los molesta, o es incapaz o deforme, comparado con la matanza de un hijo por nacer? Solo una: el hijo nacido está fuera del vientre de la madre en cambio el feto está adentro. Sexo libre y sexo sin consecuencias, el gran valor del modernismo enfrentado al disvalor del feto no deseado.
Para concluir una anécdota irónica que me narró mi nieto Ezequiel. Alguien dijo. “después de meditar largamente he llegado a la conclusión de que todos los abortistas … ¡ya han nacido para reclamar la despenalización!” ¿Para pensar, no?

 

Fuente: Diario Mdz.-

 

1 Comentario »

  • Damy dijo:

    Las mujeres q abortan x decision propia no se merecen nada en la vida al igual q esos padres q obligan a sus hijas a abortar se merecen lo peor al igual q esos tipos maricones q se buscan pendejas 15 años menores q ellos, las embarazan y las obligan a abortar xq son maricones, se merecen lo peor