HomeMAS NOTICIAS

«Alguien se va a tener que hacer cargo de esta muerte»

02/12/2011 3 Comentarios

El llanto de Omar Torres (39) se extiende apagado y doloroso durante minutos que son interminables; desconsolado, el hombre está en la vereda de la sala velatoria Ferreira, en Rivadavia, y sus familiares y amigos se turnan para abrazarlo y acercarle alguna palabra.

Son los instantes finales del velorio de su esposa, Yamila Díaz (27), a quien en un rato nomás llevarán en cortejo al cementerio de la ciudad. Lloroso, Torres dice que no entiende lo que ocurrió y como en un mantra se pregunta, una y otra vez «¿por qué?».

En un momento alguien le arrima a sus dos pequeños hijos, Sofía (2) y Valentín (6 meses), y Omar los abraza y les acaricia las cabecitas, mientras les dice algo que resulta inentendible, pero que igual estruja el corazón de todos los que están allí.

«¿Qué quiere que le diga? Ella era una estupenda persona que tenía toda la vida por delante y chicos que criar; se murió de una forma estúpida y ahora lo deja al marido solo y con los chicos. Alguien se va a tener que hacer cargo de esta muerte», dice una mujer que sale de la sala cargando unos bolsos y frazadas, que alguien habrá usado para pasar la noche.

Omar y Yamila vivían junto a sus hijos en una humilde vivienda de la finca Prospiti, en la ruta 62 del distrito La Reducción. Ella se encargaba de la casa y de los pibes y él trabaja para un patrón en la crianza de cerdos.

«Esto es una locura; Yamila era una chica sana que usaba anteojos y que desde hacía un tiempito se había dado cuenta de que perdía la vista; por eso, con mucho sacrificio, empezó un tratamiento en Mendoza», contó una amiga en la puerta de la sala. Dicen que lo terrible siempre comienza como un hecho banal.

Yamila tuvo una muerte absurda, como lo son todas aquellas que pudiendo tener una explicación, jamás encontrarán un sentido. Fue a realizarse un estudio oftalmológico a una clínica privada de Mendoza y terminó en el Hospital Central, donde falleció luego de agonizar durante cuatro días.

En el velorio hay poco más de un centenar de personas y se adivina por los rostros y manos curtidas, que predominan los hombres y las mujeres que trabajan la tierra; también hay unas cuantas parejas jóvenes, algunos muchachos en grupos y niños, que por su inocencia no entienden la gravedad de lo que ha ocurrido.

Al cuerpo de Yamila lo sacan pocos minutos antes de las 10 y el cortejo avanza a pie durante media cuadra. Omar no tiene fuerzas para ayudar a cargar el féretro y entre llantos camina abrazado por alguien. Detrás y en brazos van sus hijos, el bebé dormitando y la nena con una mamadera en la mano.

El acompañamiento es de unos pocos autos y llega al cementerio de Rivadavia, donde el féretro de Yamila es depositado en una pileta del sector 5; esa sepultura es propiedad de alguna familia amiga, que generosamente ha prestado parte del lugar. Allí quedará la joven durante los próximos días, mientras los empleados del camposanto buscan un espacio para el descanso definitivo.

 

Fuente: Diario Los Andes.-

 

3 Comentarios »

  • dory dijo:

    es una verdadera pena ,una madre tan joven perder la vida de una forma tan absurda,mis condolencias a la familia

  • ELIANA dijo:

    ES LA NOTICIA MAS TRISTE Q HE LEIDO, ME PARTIO EL CORAZON. SOY MAMÁ D DOS NIÑOS, UNO D 6 AÑOS Y MI BEBA D 9 MESES, Y ESTE HOMBRE SOLO CON DOS ANGELITOS NO SE DE DONDE VA A SACAR FUERZAS! LE DOY MI MAS SENTIDO PESAME Y PIDO A DIOS Q LO ACOMPAÑE Y LE DE VALOR PARA SEGUIR ADELANTE CON SUS HIJOS!

  • VERO dijo:

    MI MAS SENTIDO PESAME A ESTE HOMBRE QUE SEGURAMENTE VA A ENCONTRAR LA FUERZA QUE NECESITA EN SUS DOS HIJITOS, A ESTA MAMA LA TENGO EN MIS ORACIONES, QUE DIOS LES DE CONSUELO A TODOS LOS FAMILIARES. SE PUEDE SALIR ADELANTE, MUCHA FUERZA, RIVADAVIA ESTA CON UDS