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El inmobiliario aumentará un 20%

20/12/2011 Opina

La necesidad de incrementar la recaudación impositiva del Estado provincial tiene correlato directo en lo que pretenden cobrar por cada carga fiscal a todos los mendocinos. Habrá algún alivio al saber que el pago en concepto de impuesto automotor no será aumentado, pero sí se pagará un 20% más en inmobiliario.

Los incrementos también alcanzan a ingresos brutos, una carga fiscal que grava todas las compras que los mendocinos hacen a diario por lo que, si bien el aumento en las alícuotas será de entre el 0,5% y el 1%, la realidad es que buena parte de los consumos de los mendocinos se encarecerán, salvo en leche, carne, huevos y pan.

Sellos tampoco será aumentado, salvo en lo que hace al patentamiento de nuevos vehículos, que se va del 1,5% al 2% del valor del auto.

Con estos retoques, el Ministerio de Hacienda espera recaudar en 2012 unos 300 millones en inmobiliario (sobre los 242 cobrados durante este año) y 273 millones en automotor (sólo con el incremento en la cantidad de autos que circulan por las calles de Mendoza, llegarían ese número que supera a los 223 millones de pesos del 2011). En ingresos brutos, las estimaciones indican que se llegaría a 2050 millones de pesos, unos 500 millones más que en el 2011.

Todo esto se supo al calor de la tarde mendocina. En el salón de reuniones del edificio Bicentenario de la Cámara de Diputados, legisladores de ambas cámaras recibieron al ministro de Hacienda Marcelo Costa. En esa oportunidad, el titular de la cartera presentó los proyectos de ley de Avalúo e Impositiva, claves para saber cómo será el destino financiero de la Administración Pública provincial.

Pero estas no son las únicas novedades calientes que informó Costa. El fin de la tasa cero que beneficiaba a muchas actividades ha quedado en el pasado de otras gestiones. En el gobierno de Francisco Pérez sólo las producciones primarias tendrán tasa cero, el conocido como rubro 1 (agricultura, caza, silvicultura y pesca), pero con una condición: tendrán tasa cero si cumplen con el pago de otros impuestos provinciales, ni antecendentes en el registro de infractores de la Subsecretaría de Trabajo, incluido el trabajo infantil.

Es más, algún legislador planteó la necesidad de que el beneficiado tampoco esté incluido en el registro de deudores de cuota alimentaria y parece haber quórum para aprobar esta modificación. Si la empresa o productor no cumple con todos estos requisitos, deberá pagar una alícuota del 2%.

Hasta acá llegaron las excepciones. Algo ya había adelantado el propio gobernador Pérez cuando anunció el fin de las tasas cero y el ministro Costa cuando dijo que necesitaba 1.000 millones más por año para terminar con el déficit.

El rubro de minas y canteras se va del 1,5% al 4%, aunque si el contribuyente tiene buena conducta fiscal y laboral, pagará la mitad de la alícuota.

Las industrias manufactureras pagaban el 1,5% de alícuota y en el 2012 será el 3%. En el caso de industrias vinculadas a la producción primaria, el porcentaje a aplicar será del 1%, si es que se trata de buenos contribuyentes y mejores patrones.

Electricidad, gas y agua mantienen la tasa del 3%, el comercio mayorista se va del 3,5% al 4% y el minorista del 3% al 3,5%.

El caso de la construcción es interesante dado que en el año 2010 gozaba de tasa cero; en el 2011 perdió ese beneficio cuando se le aplicó una alícuota del 3% y en el 2012 se va al 4%, salvo que demuestren la buena conducta ya explicada para otros casos, lo que disminuye el porcentaje a la mitad.

Expendio de comidas y bebidas, transporte y almacenamiento, servicios técnicos y profesionales, alquiler de cosas muebles y servicios sociales y comunales se van del 3% al 4%.

El rubro que sufrió un incremento más notorio fue comunicaciones, que se fue del 3,5% al 6%.

Otro detalle llamativo: todas las actividades económicas que facturen más de 15 millones de pesos anuales, deberán pagar una alícuota del 4,5%.

Un aviso para los monotributistas, quienes también pagan ingresos brutos: se acabó el prefacturado. A partir del 2012 se establecerá una escala por montos de facturación y un monto fijo mensual a pagar. Ya no más declaración jurada a fin de año.

 

Fuente: Diario Los Andes.-