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Pérez congela nombramientos, contratos, ascensos y horas extra

29/12/2011 Opina

Austeridad, recursos nacionales y ahorro por, al menos, tres meses, son los condimentos principales del plan que tiene Francisco Pérez para tratar de equilibrar el rojo financiero del año que viene.

Finalmente, Cristina Fernández anunció el refinanciamiento de las deudas provinciales con la Nación por dos años más con lo que el Gobernador buscará reducir el déficit provincial.

Sin embargo, el salvataje nacional no alcanzará para oxigenar las arcas locales por lo que el ministro de Hacienda, Marcelo Costa anunciará hoy, junto con el envío y presentación del presupuesto, un paquete de medidas destinadas al ahorro estatal.

Dentro de estas estrategias coyunturales, el mandatario confirmó tres de las más fuertes: «Centralizar los recursos de los ministerios, dar autarquía a la Dirección General de Rentas y congelar ascensos, nombramientos, contratos y dedicaciones horarias extra» al menos durante los tres primeros meses del año que vienen, pero con la posibilidad de prorrogar tal decisión al resto de su primer año de gestión.

Con esto, el Gobierno aspira a ahorrar y a aliviar la presión sobre la caja lo que, sumado al incremento impositivo establecido a través de las leyes de avalúo e impositiva, se cree que «podrá descomprimir el agujero financiero».

Sólo con avalúo e impositiva, Pérez busca recaudar 800 millones de pesos. Con el congelamiento de todo tipo de expedientes circulando por Casa de Gobierno, aspira a ahorrar un monto también millonario.

La aclaración del Ejecutivo con respecto al plan Pérez fue: «No se afectará ningún derecho adquirido sino que se parará todo lo que ocurra de ahora en adelante».

Lo cierto es que al Gobernador le preocupa en demasía la situación financiera de Mendoza porque si no se mejora la administración en épocas de vacas flacas el saldo puede ser peor a la herencia que dejó Celso Jaque pese a haber gobernado en un período de crecimiento económico.

El martes, Pérez salió a blanquear la situación real de la Provincia: «Tendremos una pérdida de entre 1.800 y 2.000 millones de pesos» el año próximo.

«No podemos seguir con los excesos, sobre todo teniendo en cuenta que en la Casa Rosada se ha aplicado una política de sintonía fina», agregaron fuentes oficiales después del encuentro que mantuvo Pérez con los intendentes radicales, cuando salió a transparentar la situación fiscal.

Con respecto a la centralización de los recursos ministeriales, desde enero pasarán a ser controlados exclusivamente por Hacienda y por el Gobernador. Actualmente cada cartera administra sus fondos.

«Por ejemplo, Seguridad administra sus carnets de conductores y sus multas. Con esta reforma, los recursos que surjan de tales actividades serán administrados y distribuidos por Costa», ejemplificaron desde el círculo íntimo de Pérez.

Estos planes ya fueron implementados, con distintos matices, por los sucesivos gobiernos justicialistas, entre ellos, Rodolfo Gabrielli y Arturo Lafalla. Gabrielli congeló los sueldos de los estatales a través de un decreto polémico que generó malestar, mientras que Lafalla se vio involucrado en un juicio por congelar la antigüedad de los empleados públicos.

Con mucho menos impacto social, Pérez apuesta a equilibrar las finanzas con el congelamiento de ascensos, nombramientos y todo tipo de movilidad que implique desembolso de dinero extra.

El ex ministro de Hacienda, Adrián Cerroni, dio su visión al respecto: «En el Estado hay miles de expedientes que esperan ser aprobados a la brevedad y que implican mucho dinero, por lo que bien implementado este sistema podría facilitar el ahorro en poco tiempo».

El ex gobernador Jaque incorporó casi 8 mil empleados públicos en una planta que ya alcanza los 80 mil estatales.

Pérez ha sido muy crítico con el incremento de la planta de personal por lo que, desde que inició la campaña, viene prometiendo tamizar la incorporación de nuevos agentes.

De esta manera, en los primeros meses, el Estado se cerrará y apelará a recaudar más y mejor a través de una tercera medida que consiste en dar autarquía a la Dirección General de Rentas al mejor estilo AFIP y con un conductor que precisamente viene de ese organismo de control, Claudio Gil.

«Hay que salir a buscar a los contribuyentes, pero no se puede hacer si Rentas no tiene margen para hacerlo y sin una profesionalización de sus empleados y de sus sistemas», explicaron desde el Ministerio de Hacienda.

En su luna de miel, Pérez no piensa en otra cosa más que en tapar los baches que dejó su antecesor para luego empezar a repensar la función del Ejecutivo. Para poder superar los primeros desafíos, el Gobernador apela al apoyo de la oposición que ya ha expresado su intención de cooperar.

 

Fuente: Diario Los Andes.-