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Con sed de agua y justicia social

16/01/2012 3 Comentarios

En estos días de inmenso calor, es normal ver en los noticieros de Mendoza las continuas quejas por el corte de suministro de un elemento vital para la vida como es el agua. Vemos señoras indignadas diciendo “hace dos días que estamos sin agua, esto es una barbaridad ¿A dónde vamos a llegar?” Y varios comentarios de ese tipo. Dos días. Para la mayoría de nosotros nos puede parecer una eternidad porque nacimos disfrutando de ese beneficio básico, elemental y nunca se nos pasaría por la cabeza la remota idea de vivir sin agua potable.

En el sur de la ciudad de Rivadavia a solo seis cuadras de la plaza principal existe un lugar al que el progreso le dio la espalda. En pleno siglo veintiuno, la barriada conocida como “el bajo matadero” sigue sin tener agua potable, además de no tener alumbrado público ni recolección de residuos. Mucho menos cloacas, gas natural o asfalto. Ni calles numeradas y con nombre. Básicamente “el bajo” no existe. Hagan la prueba de mandar una carta por correo a cualquiera de las trescientas familias que viven allí. El pobre cartero al que le toque entregarla se verá en un aprieto importante. En los planos de catastro de la municipalidad en ese lugar figura una ciénaga y no las casas de las trescientas familias que allí conviven.

Esta es una fotografía del país que nadie quiere ver. De personas que no disponen de los mismos derechos que el resto. Una fotografía de lo que se esconde debajo de la alfombra. Cuando el 22 de enero se ponga en marcha la vendimia, luego la previa y el festival, las cuarenta mil personas que en promedio visitan a diario el complejo municipal no sabrán que a solo quinientos metros del escenario vive gente que todavía no es considerada como tal. Gente que pareciera existir solo a la hora de votar y que hasta la próxima elección vuelve a desaparecer.

Por eso nos juntamos con Ceferino Díaz, actual vice presidente de la unión vecinal (Carlos Franco, el presidente, está en silla de ruedas recuperándose de un accidente) y nos conto como se hace para sobrellevar la vida sin cosas tan elementales como el agua potable…Sin los servicios básicos.

¿Desde cuando vienen peleando por el tema del agua potable?

Ceferino Díaz: Esta comisión lleva tres meses, pero la cuestión del agua es un tema que viene de hace mucho. Este barrio tiene aproximadamente setenta años, así que imaginate…

¿Y como es vivir sin agua? ¿Como es el día a día?

C.D.: Es acarrear agua desde el surtidor más cercano y dividir la que es para consumir que guardamos solo unos días, de la que usamos para bañarnos, lavar los platos y esas cosas. Aunque hay algunos vecinos que no lo entienden y consumen agua guardada de varios días.

Ese agua podría usarse si la hirvieran…

C.D.: Si, pero si les decís eso y te responden: comprame la garrafa vos y acá la plata no sobra. La comisión anterior de la unión vecinal logró que una cañería entrara algunos metros en una de las calles del barrio pero es un caño muy pequeño que tiene muy poca presión y no alcanza para tanta gente.

(Mientras hablamos, vemos cruzar hasta el destacamento de policía a un vecino con bidones que lleva en un carro para asegurase el vital elemento). Nos quedamos en silencio unos segundos y Ceferino sigue: “Mientras nosotros no tenemos agua, acá enfrente, solo cruzando la calle, está la cañería que lleva el agua potable. Los policías lavan los móviles y también sus autos particulares y hasta se «challan» entre ellos. También los del club hípico bañan los caballos. Esas cosas te dan bronca, porque ves el derroche enfrente de tu cara y de tu casa. Es más, algunos vecinos han comprado tachos de agua de ochocientos litros y en vez de que se los recarguen cuando hace falta, tienen que elevar una nota a la municipalidad cada vez que necesitan agua”.

Su mujer menciona que el camión cisterna no pasa muy seguido y cuando lo hace riega con lo que les sobro de la vuelta: “riega a última hora y la gente llega de trabajar mucho más temprano, por eso sería bueno que pasara en otro horario, para que la gente salga a tomar un poco de fresco antes de que se esconda el sol. Tendrías que venir para el festival y vas a ver como la calle esta regada permanentemente y como no hay basura enfrente”

Es que el barrio tampoco tiene recolección de residuos. Ceferino nos cuenta: “Me he cansado de pedirle al municipio que por lo menos nos traigan un par de conteiners, pero para nosotros nunca tienen. Lo peor fue hace unos días cuando un municipal me dijo si no podíamos guardar la basura en los patios hasta que vinieran a limpiar para el festival”.

¿Y con las facturas del servicio eléctrico como hacen? Porque tengo entendido que las calles no tienen nombre ni numeración…

C.D.: Los carteros llegan todos acá (Ceferino tiene un mercadito en la entrada del barrio) y yo les explico donde vive cada vecino al que tienen que entregarle algo.

Parece una ironía que estando a pocas cuadras del centro, no cuenten con servicios básicos…

C.D.: En el municipio nos dicen que el barrio está sobre una ciénaga y que no van hacer obras porque con una creciente se pierde todo. Pero si fuera así, también se inundaría la cancha de futbol, el polideportivo, el edificio en donde funciona la veterinaria municipal y hasta los talleres del municipio que están acá atrás…No me parece que esa sea una buena escusa.

¿Vos me contabas hace un tiempo atrás que estuvieron tomando medidas para hacer el loteo?

C.D.: Si pero eso fue antes de las elecciones, después todo quedo en la nada. La gente ya está cansada de que le prometan cosas y después de la votación nadie de la cara, ni los que ganan ni los que pierden.

La unión vecinal

Hace un tiempo atrás con mucho esfuerzo, donaciones privadas, mas algún aporte del municipio y la desinteresada mano de obra de los vecinos, la unión vecinal logro levantar un salón de usos múltiples que se llama “manos unidas” y ese nombre nos da una idea de cómo se han organizado los vecinos para salir adelante: “Hacemos todo a pulmón, les damos una copa de leche a los chicos todos los días y la acompañamos con tortitas, pan dulce o lo que nos den en las panaderías”

¿La leche se las da el municipio?

C.D.: No, la leche la dona gente que nos da una mano desinteresada. Algunos políticos cada tanto nos traen mercadería, pero no es algo que sea seguro y acá hay hambre todos los días. Por ejemplo hay una chica que da clases de apoyo en el salón de la unión vecinal y aunque ahora está de vacaciones viene y nos trae lo que puede, un kilo de azúcar, una docena de tortas, todo suma. También hay una señora de la iglesia que nos junta ropa. Con eso hacemos una feria americana y vendemos a un peso la prenda. Eso y una tómbola que hacemos cada tanto nos ayuda a juntar fondos para el salón.

¿Y en que invierten el dinero recaudado?

C.D.: Ahora estamos terminado todos los trámites para tener electricidad. Así que para eso tuvimos que invertir en cables, caños, llaves y esas cosas (en el barrio hay electricidad pero no alumbrado público, este no es un dato menor porque cuando llega la noche esas calles se convierten en tierra de nadie). Lo que sigue es hacer un horno de barro para poder hacer comida para vender y un baño para que las profes que viene a ayudar a los chicos estén mas cómodas. También para que los vecinos puedan usar el salón para festejar un cumpleaños por ejemplo.

Es una idea muy noble…

C.D.: Es que si no nos damos una mano entre nosotros, nadie nos va a solucionar las cosas. Todos trabajamos en otras actividades pero en los ratos libres que tenemos venimos y hacemos algo por el barrio.

Además de la copa de leche y la tómbola, desde la unión vecinal también se encargan de organizar el día del niño, donde salen a pedir colaboraciones por los negocios y distribuidoras del centro, para que los chicos del barrio puedan recibir algún juguete. Esa misma modalidad usaron para la noche de reyes y pude ver con mis propios ojos como los juguetes que sobraron estaban guardados: “esos juguetes los guardamos para el día del niño, porque nunca sabés con cuanta ayuda vas a contar” nos dice el vicepresidente.

La pianta mufa

Así se llama la murga que llevan adelante Roberto “toto” Lioy y Juan Manuel Ceferino y que tendrá un stencil con la cara de Osvaldo Pugliese como logo oficial. Los dos son viejos conocedores del mundo percusivo. Toto fue percusionista de la agrupación de rock latino Burnin’ band y Juan Manuel formo parte de la murga “Los herederos de la gloria” entre otros proyectos de ese tipo.

Ellos trabajan con un grupo de entre quince y veinte chicos que dos veces por semana vienen a aprender a tocar redoblantes, tambores y zurdos.

“Arrancamos en setiembre del año pasado, con estos chicos y otros más grandes, pero los mayores traían vino a los ensayos y la situación se empezó a salir de control. Hablamos con ellos pero no entendieron que este no era el lugar para ese tipo de cosas así que ahora solo estamos con los mas chiquitos.” Nos cuenta Juan Manuel y después se vuelve a sumergir en la sinfonía rítmica que los chicos están tocando. Al final del ensayo también nos dice que están haciendo las gestiones para conseguir las telas necesarias para que los chicos tengan sus coloridos trajes, algo que sin duda los va ayudar a sumar más niños y así alejarlos aunque sea por un rato de la calle.

Otro proyecto que ya es una realidad y que también nació en el barrio es el del club Fénix. Y aunque no pude contactarme con ninguno de los responsables, se que la institución está participando de la liga rivadaviense y que con sus equipos de inferiores también ayuda a la hora de darles contención a los más chicos. Hoy están organizando triangulares en los que cobran una entrada mínima para ayudar a un vecino al que han operado y no puede trabajar.

La murga forma parte de los talleres municipales al igual que el taller de artesanías que dicta la artista plástica Elisabeth Escudero. Las clases de apoyo en cambio son en su mayoría dictadas por estudiantes de magisterio y profesoras que no cobran nada a cambio. Solo vienen a aportar su granito de arena.

Una problemática que se viene…

Como si en el barrio no tuvieran ya varios inconvenientes para afrontar, en poco tiempo se sumará un nuevo obstáculo: la inauguración de la planta de residuos sólidos urbanos anunciada hace unos meses, en el que todos los municipios del este trabajaran en conjunto y la posterior erradicación de los basurales a cielo abierto va a dejar a los vecinos del bajo matadero sin una de las fuentes de ingreso más importante que hoy tienen: la recolección de residuos sólidos que después venden en las chacaritas locales. Cuando se hizo el proyecto R.S.U. no se tuvo en cuenta este detalle por demás importante y sería muy bueno que esto se solucionara con algún emprendimiento cooperativista, basándose en otras experiencias de ese tipo que han dado muy buenos resultados y además le han dignificado el trabajo a las personas que subsisten con la venta de los residuos sólidos. Este cronista, sin pedir nada a cambio, le puede facilitar un proyecto ya redactado a cualquier concejal interesado, sea del partido que sea.

Y mientras cae el sol…

Después de hablar con algunos vecinos y escuchar el ensayo, vuelvo a mi casa con los últimos rayos de sol, llego cansado pero feliz por la tarde que pase junto a los chicos de la murga. Esa alegría, esa inocencia y esas ganas que solo tienen los niños me hicieron olvidar de toda la problemática en la que está inmerso el bajo matadero. Pero fue solo por un momento, porque al abrir la ducha y ver que el agua corría con total normalidad, me sentí culpable. Y me sentí egoísta.

Fuente: ARN Diario.-

3 Comentarios »

  • Sebastian Carballo dijo:

    Creo que a nadie perjudica que 300 familias tengan agua potable,que bueno seria que nuestra sociedad termine con sus prejuicios para ser mas solidaria.Pasaron muchos intendentes desde hace décadas por nuestro Municipio y ninguno le dio solución, por eso me parece importante aclarar que si bien es el actual intendente y tiene en las manos la posibilidad de terminar con esta injusticia, Mansur no es el único responsable.Digo esto para que se entienda que el reclamo por el agua no es una jugada política para dejar mal a nadie sino mas bien es para que cientos de personas puedan hacer lo que hacemos la inmensa mayoría, abrir una canilla en nuestra casa y que salga agua. Si desde el Municipio se pudo costear la remodelacion de la plaza gastando una gran cantidad de dinero, no hay escusas entonces para darle solución a todos esos hermanos que viven a menos de 10 cuadras de nuestra linda plaza y lo digo sin ironías, a mi me gusta como quedo y la disfruto con mi familia.Es importante que esto no pase como una noticia mas y que tanto el Municipio como también el gobierno Provincial y Nacional se pongan de acuerdo para tener un pueblo mas justo.

  • Eugenia dijo:

    Buenas noches querdidos lectores… Me gustaria compartir con ustedes mi opinión hacia esta nota, ya que conozco el lugar en el que se ha realizado y cabe decir que su nombre no es “Bajo Matadero”, como figuran las fotos, ese es un un barrio que sufre fuertes caracteristicas de vulneravilidad social y económica, este lugar es llamado: Barrio San Isidro Sur… Yo compartí muchas experiencias en ese lugar junto con las familias, y sobre todos los niños que habitan ahí… Me gustaría decirles que son personas que luchan cada día por su familia, hijos…y muchas veces o en casi todos los casos las personas, politicos,entre otros, las ven y creen que son diferentes, dejandolos de lado, excluyendo a sujetos que son parte de este mundo… Del mundo en el que todos habitamos y en el que cada uno somos partes… En diciembre comparti una gran experiencia que fue realizar una pequeña obra con mi grupo de escuela, de estudio, esa obra fue llamada “Educación en Muros”, en ella reflejamos todas las vivencias vividas en en este maravilloso barrio lleno de personas que necesitan apoyo, ayuda y sobre todo necesitan una mano para tomar y asi poder seguir adelante…
    Mi maximo deseo es que se escuche la voz de estas personas y que quien sea que este en los cargos políticos los escuchen y se den cuenta que asi como a ellos les gusto que esta gente les abriera sus puertas para hacer sus propagandas políticas, ahora dichos políticos no les cierren las puertas a este barrio y mucho menos les den la espalda, como sabemos que sucede… Dejemos de pensar tanto en nosotros y pensemos en las personas que tenemos a nuestro alrededor que tienen nuestras mismas necesidades, y las mismas ganas de vivir… Gracias.. y espero que algo cambie, ya basta de hacer cosas en vano… Demosle una solución a este barrio juntos, y pensemos con el corazón, si no nos escuchan los de arriba, hagamos algo todo el pueblo… Si todos colaboramos estas personas tendran lo que nosotros ya tenemos… DERECHOS, GANAS, LIBERTAD… Y sobre todo… AGUA POTABLE…

  • barrabas dijo:

    coincido con eugenia, si no hay reaccion politica, hagamos algo entre todos los que defendamos esta idea. sean del partido que sean. me parece que en estas cuestiones, el color politico debe quedar en un segundo plano.