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Después de un año de espera, inician la reparación de la ruta ganadera 153

09/02/2012 Opina

Con el paso del tiempo, la ruta provincial 153 se ha convertido en una vía estratégica dentro de la red vial de Mendoza; efectivamente, ese camino que conecta a General Alvear con Santa Rosa, se transformó en los últimos años en la principal alternativa a la ruta nacional 40, para aquellos que buscan unir el norte con el sur de la provincia y así, el camino resulta muy transitado por el turismo y también por la producción.

En este contexto y gracias a diversos trabajos encarados por la gente de Vialidad, la mayor parte de sus 160 kilómetros se encuentran en muy buen estado y en los últimos meses sólo desentona un tramo de casi 10 kilómetros ubicado a la altura del pueblo de Ñácuñán, en Santa Rosa.

Allí, el pésimo estado del asfalto y la ausencia casi total de señalización, ponen en riesgo la seguridad de los viajeros que cruzan por la zona. Y si bien en febrero del año pasado, el entonces ministro de Infraestructura y actual gobernador, Francisco Paco Pérez, firmó junto al intendente Sergio Salgado el inicio de obra para la reparación de ese tramo del camino, los trabajos no se realizaron y tuvo que pasar todo un año para que finalmente se pusieran en marcha.

«En la mayor parte de la ruta 153 se hizo un trabajo de microaglomerado (el agregado sobre el camino existente de dos centímetros de asfalto), lo que permitió recuperar la carpeta asfáltica dañada», explicó el delegado de Vialidad en el Este, Omar Venegas, y siguió: «Ese mismo trabajo es el que había que realizar en la zona de Ñacuñán, pero la empresa encargada se encontró con que el daño del camino era muy importante y sólo removiendo la carpeta asfáltica y construyendo una nueva se podría hacer un trabajo eficiente».

Esos mayores costos que representaban el cambio de planes es lo que, según explicó el funcionario vial Venegas, han demorado las obras en esa parte del camino.

«Cuando una ruta provincial conecta o influye notoriamente en una nacional, Vialidad Nacional aporta un porcentaje de los fondos que hacen falta para repararla; eso es lo que ocurrió acá y entonces la Nación tuvo que darle el visto bueno al nuevo proyecto de reparación de esos kilómetros en Ñacuñán», comentó Venegas y señaló que «ese trámite ha llevado unos cuantos meses hasta que finalmente se aprobó y desde hace poco más de una semana, la empresa Danilo de Pellegrin Construcciones ha comenzado con los trabajos».

Hoy ya hay maquinaria pesada en toda la zona y la gente que transita por el lugar celebra que finalmente se repara el camino: «Paso por acá una vez a la semana y este sector es un desastre desde hace meses; para colmo estaba mal señalizado y recién ahora podés carteles advirtiendo que el camino está malo o que hay obreros trabajando», cuenta Marcelo, que periódicamente lleva ganado hacia la ruta 7.

Venegas dice que Vialidad señaliza las rutas pero que el robo de la cartelería se ha vuelto una práctica habitual en los caminos rurales.

Finalmente y aunque los vecinos de Ñacuñán celebran la obra de recuperación del camino que pasa frente a las 20 casitas que forman el pueblo, por lo bajo algunos se muestran preocupados por la velocidad a la que pasarán los vehículos, una vez terminados los trabajos:

«Por lo menos, cuando el camino estaba roto, la gente andaba con cuidado por los pozos», dice uno de ellos, y asegura: «Si la presencia policial no es constante en la ruta, esto se convierte en una pista de carreras».

 

Fuente: Diario Los Andes.-