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Piden 14 años de cárcel para el acusado de un asalto

16/02/2012 Opina

Una pena de 14 años de prisión es lo que pidió ayer el fiscal de la Cámara del Crimen de San Martín, para Fabián Roque Albornoz (44), acusado de haber participado en un robo a mano armada en febrero de 2010, en el que hubo mucha violencia y hasta torturas a una de las víctimas, a quien le cortaron una oreja y la picanearon con el cable de un ventilador.

Para hoy se espera el alegato de la defensa, que posiblemente insista con la coartada que ha dado el acusado, quien asegura que no ha tenido nada que ver y que él no participó del asalto; luego, pasado el mediodía, será finalmente leída la sentencia, dictada por el tribunal presidido por Eduardo Orozco e integrado por los vocales Salvador Arnal y Jorge Del Pópolo.

«Tal vez catorce años de prisión suenan exagerados para un asalto a mano armada, pero es necesario tener en cuenta en qué situación se dio ese asalto y cuáles han sido los elementos que lo hacen muy grave», comentó una fuente de tribunales y agregó:

«Hay doctrina que entiende que un asalto a mano armada no puede pasar de los ocho años de condena porque no se trata de un homicidio; otros suponen, como lo ha hecho el fiscal en este caso, que hay asaltos suficientemente graves como para pedir casi el máximo de la pena prevista, que va de cinco a quince años, y que es un error tomar como parámetro el hecho de que no hubo un homicidio para medir la condena. Habrá que ver qué es lo que resuelve la terna de jueces en este caso «.

Albornoz ha dicho ante el tribunal que él no ha sido y que se han equivocado al detenerlo e incluso ha llegado a declarar que fue torturado por policías en una celda; pero la familia Molina, víctimas del asalto, lo señala a él como una de las tres personas que ingresaron a su casa, en el distrito de Tres Porteñas.

Dicen haberlo reconocido porque el hombre tiene la frente «abollada» y porque durante el asalto del 23 de febrero de 2010, a Albornoz se le habría caído de la cara el trapo con el que se cubría el rostro.

La casa de los Molina queda en el barrio Aeronáutico, en Tres Porteñas y, según el fiscal Juan Bancalari, en la madrugada de ese 23 de febrero, Fabián Albornoz, Miguel Ángel Ávila y un tercero, que al igual que Ávila no ha sido detenido, entraron a la vivienda pateando la puerta.

Una vez adentro encararon al dormitorio de José Luis Molina, lo alumbraron con una linterna y así, encandilado y amenazado con un arma, se lo llevaron al comedor, donde ya estaban su hermano, Hugo Molina y a un inquilino de la casa, Jorge Moya; también despertaron a la mujer de José Molina y a menores.

Como el dinero no aparecía y para obligarlo a hablar, a Hugo Molina le cortaron un pedazo de oreja con una tijera de podar; después pelaron con un cuchillo los cables de un ventilador y lo picanearon hasta hacer saltar los tapones de la luz. Parte de este maltrato fue presenciado por la mujer y los niños.

Finalmente los ladrones juntaron unos $ 6.500 y algunos celulares. Antes de escapar, a dos de ellos se les cayó el trapo con el que cubrían sus rostros y así pudieron ser reconocidos.

 

Fuente: Diario Los Andes.-