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Los lotes en Palmira multiplicaron su cotización por el Parque Industrial

01/04/2012 Opina

Los trabajos en lo que será el Parque de Servicios e Industrias Palmira (PASIP) parecen haberse encaminado definitivamente, después de años de idas y vueltas, y de retrasos en el inicio de las obras. Máquinas y camiones están despejando una gran extensión de terreno mientras distintas cuadrillas de obreros comenzaron a remover viñedos y a acondicionar una antigua casa para convertirla en la sede de las oficinas técnicas. Además mientras hay varias empresas esperando que se pongan a la venta los primeros terrenos, los precios de los lotes en las inmediaciones del parque multiplicaron su cotización. Sumado a la construcción de nuevos barrios en ese sector de Palmira, esa zona del Este es una de las que más está cambiando en la provincia.

El miércoles el gobernador Francisco Pérez, en oportunidad de un acto protocolar en el Este, volvió a subrayar que “esta es una provincia que necesita industrializarse” y remarcó la importancia de los parques industriales.

El análisis que hace el jefe provincial es que Mendoza ya no puede crecer más si se sigue sosteniendo en la explotación agropecuaria. No hay más agua para repartir y la que hay es cada vez menos. Entonces la alternativa es la industria y también darle valor agregado a los productos locales. Por eso es que el PASIP, después de tantos años frenado en su concreción, se ha transformado en clave para esta gestión.

Desde hace 20 días el trabajo en los terrenos donde se levantará el parque es vertiginoso. Máquinas y camiones están realizando las tareas de desmonte, limpieza y nivelado de extensas áreas. Entre tanto varias cuadrillas de obreros están trabajando en las fincas y viñedos expropiados, quitando alambres, retirando postes y cortando para permitir que luego las mismas máquinas hagan la misma tarea de limpieza y nivelación.

En la expropiación se les pagó a los dueños de las tierras entre $40 mil y $60 mil la hectárea, de acuerdo a si era tierra inculta o no, y también se reubicó a las familias, en su mayoría cuidadores de las fincas, en nuevos hogares. Los responsables del PASIP se enorgullecen de haber atendido cada uno de estos casos, pagándoles alquileres mientras se les construyen nuevas casas en otras zonas, o bien construyéndoles viviendas en el caso de que la familia tuviera terreno propio.

Las viviendas expropiadas fueron demolidas inmediatamente salvo una, que está siendo refaccionada para instalar allí las oficinas técnicas de la obra y de los inspectores del Estado.

Más casas en la zona 
En este sector de San Martín, en el área norte de Palmira, no sólo son las obras del PASIP las que se ejecutan aceleradamente y que están trasformando el paisaje de esa zona que hasta hace poco era solamente tierra inculta y fincas dispersas.

Allí se está construyendo una nueva etapa del barrio José Hernández y ya está por comenzar otra. Es un barrio del IPV y estos nuevos sectores están financiados con fondos del fideicomiso que en su momento promovió el ex gobernador Celso Jaque.

En este momento, a gran ritmo, se están levantando 42 nuevas viviendas y otra veintena ya salieron a licitación.

Hasta hace poco tiempo los 220 cuadrados de cada uno de esos lotes valían $6.000. Ahora, cuando se estudian nuevas urbanizaciones, esa misma superficie está siendo cotizada a $30.000. “Este aumento del valor de la tierra no es producto de la inflación. Es consecuencia del PASIP”, explicó un agente inmobiliario que opera en la zona lindante con el parque industrial del Este mendocino.

 

Fuente: Diario Uno.-