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Vecinos piden agua potable y caminos a sólo 20 kilómetros de la comuna

11/04/2012 Opina

La localidad de Alto Chapanay es una zona rural ubicada a solo 20 kilómetros al norte de la ciudad de San Martín y allí, sobre unas 4.000 hectáreas de terrenos hay dispersas algo más de 500 familias que viven de trabajar el campo.

Aunque la distancia con la ciudad cabecera no es mucha, los vecinos del lugar se sienten abandonados y reclaman mejoras en los caminos, una mayor seguridad y lo más importante, que el agua potable llegue finalmente a las viviendas de la zona.

«Estamos cerca de la ciudad pero parece que viviéramos en otro planeta, porque aunque llevamos años reclamando por el agua y por una mejora de los caminos, nunca hemos sido escuchados», explica Carolina, que vive con su familia en una vivienda cercana al carril Costa Canal Montecaseros, pero a la que se llega luego de atravesar un camino que es casi una huella de arena suelta.

Allí, en Alto Chapanay, la gente no toma el agua que saca de las perforaciones, sencillamente porque las primeras napas están contaminadas y llegar a las más profundas, implica una inversión millonaria que nadie puede costear.

«El pozo de mi casa está a 140 metros y el agua que sale es intomable y solo sirve para lavar y bañarse», dice don Félix González, que lleva más de 40 años viviendo en la zona y recuerda: «En aquel tiempo éramos solo unos pocos vecinos y hoy ya hay más de 500 familias repartidas por estos campos, pero más allá de eso, la cosa no ha cambiado demasiado y los caminos siguen siendo un desastre y no tenemos agua».

Según explican los vecinos, las cañerías de el agua potable llegan hasta muy cerca, más precisamente hasta la escuela Combate de Picheuta, que está a solo un kilómetro hacia el sur.

Así las cosas, la gente de Alto Chapanay tiene que comprar el agua que toma y muchos gastan más de $200 mensuales, solo en bidones de agua mineral.

«No nos queremos ir porque esta es nuestra vida, pero vemos que el gobierno no hace nada y lo que pedimos no es algo especial, solo tener algún servicio básico en condiciones, como para que nuestros pibes no estén pensando siempre en irse», dice Francisco.

Encontrar agua potable bajo el suelo de Alto Chapanay implica hacer una perforación que vaya más allá de los 200 metros de profundidad, asunto que no está dentro del presupuesto de ningún vecino. «Esa sería la solución que le hemos pedido a la comuna, una perforación y que de allí se saque la cañería para llegar hasta las distintas casas», explica Silvia Jofré, en medio de la reunión de vecinos.

Si bien la gente de Alto Chapanay dice que han tenido distintas reuniones con la Municipalidad y que han entregado diversos petitorios, en el área de Obras Municipales admiten que no hay proyecto en carpeta para llevarles agua, y solo ante la insistencia, Gustavo Caparrós, a cargo de los proyectos de agua, cloacas y gas dice: «Una ampliación de red parece poco viable en la región y lo que habría que estudiar es un pozo nuevo, pero hay inconvenientes que sortear: primero, el costo de perforación y mantenimiento supera el millón de pesos; también habría que ver quién va a operar ese pozo, si la unión vecinal o algún operador existente».

 

Fuente: Diario Los Andes.-