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Barrio Víctor Delhez: una postal de viñedos, fincas y casas en el límite con Rivadavia

07/05/2012 Opina

Por si usted no conoce, Medrano es un distrito rural camino al dique El Carrizal bastante particular, porque el camino que cruza al pueblo por la mitad, sirve también de límite entre los departamentos de Rivadavia y Junín. Y así, mientras que las viviendas, los negocios y todo lo que está al este de la calle Tres Acequias pertenece a Rivadavia, las casas de enfrente y lo que hay hacia el oeste digamos, es de Junín.

Por su ubicación entonces, el barrio Víctor Delhez es juninense, aunque eso termina siendo casi un detalle, porque en Medrano, un pueblo con más de 8.000 habitantes que ha ido creciendo entre fincas y viñedos, los vecinos a uno y otro lado de la calle Tres Acequias están acostumbrados a compartir logros, alegrías, preocupaciones y reclamos, más allá de que estos vengan de Junín o Rivadavia.

«Hoy, ambos intendentes son radicales y existe colaboración por lo que no se notan diferencias entre el Medrano de un lado y del otro, aunque en otras épocas eso ha pasado», cuenta Oscar Páez, locutor de la FM Estilo, una radio local que transmite en el 104.9 del dial parte de los asuntos que interesan a los medraninos.

Como muestra de buena vecindad entre las comunas, en un mes está anunciada la apertura de una delegación en común.

Ya dijimos que el barrio Víctor Delhez está al oeste de la calle Tres Esquinas y que por lo tanto es de Junín; se llega hasta allí luego de andar por alguna de las tres diagonales que rumbean al oeste y que invariablemente se unen en Independencia, la calle que es entrada al barrio Los Naranjos, que luego pasa por Delhez y que termina en Padre Viotto, el último y el más joven de los tres barrios que hay en el Medrano juninense.

En Delhez viven unas 50 familias y el lugar lleva por nombre el de un artista belga que nació en Amberes y que falleció en Mendoza, aunque nadie en el vecindario sabe explicar por qué se eligió el nombre: «Fue decisión de las autoridades de entonces», resume don Félix Echegaray, presidente de la unión vecinal y hombre más interesado en difundir las cosas que preocupan al barrio, que en andar averiguando quién fue Delhez.

Al barrio lo inauguraron un 13 de enero de 1989 y las tres manzanas que le dan forma se construyeron en tierras que fueron viñedos y que más atrás en el tiempo, formaron parte de alguna perforación que YPF hizo en la zona.

«El barrio se hizo a través del IPV y acá nos vinimos a vivir toda gente de la zona, que por lo general trabaja en tareas del campo», cuenta Fernando Paredes y ahí nomás agrega que «Delhez fue el primer barrio del Medrano de Junín» y aunque luego se construyeron otros dos, «siguen faltando casas para mucha gente que vive en la región y que no tiene vivienda propia».

Igual, la gente advierte que para construir nuevas casas, primero hay que hacer una nueva perforación de agua, que en la zona, como ocurre con la luz, se maneja a través de una cooperativa.

Uno de los logros importantes del barrio Delhez es el jardín maternal ‘Casita de chocolate’ donde se cuida a unos 50 niños de dos y tres años, mientras sus papás van a trabajar en el campo o la viña. «En el 2003 ampliamos el jardín pero ya nos quedó chico otra vez y hay niños a los que no podemos recibir por falta de espacio», dice Ana María Díaz, directora y maestra del jardín y pide al municipio de Junín que encare la nueva ampliación ya prometida.

Otra conquista para el barrio y para todo Medrano fue el gas natural, que llegó luego de muchos reclamos y que en Delhez existe desde hace unos tres años. Ahora, los vecinos van por otro servicio básico como es el de las cloacas y también por las calles.

«La falta de cloacas es grave porque los pozos suelen llenarse rápidamente y vaciarlos es una tarea sucia y cara», explica Echegaray y agrega: «En el barrio sólo está asfaltada Independencia, pero como ocurre con el resto de las calles de Medrano, está en mal estado porque nadie las mantiene y porque vivimos en zona de cosecha y de camiones que pasan muy cargados», También el de la inseguridad es un problema que de a poco, ha ido ganando preocupación.

«El barrio Delhez y todo Medrano han sido zonas tranquilas, pero eso está cambiando y ya hemos tenido algunos robos, incluso con armas», explica María de Villegas, presidente del centro de jubilados.

Hasta mediados de los años 90, corría  junto al barrio Delhez el tren carguero por un ramal que conectaba a Palmira con Rivadavia, pero eso ya es historia y con el tiempo fueron levantados rieles y durmientes.

Ahora, los vecinos quieren hacer de ese lugar, donde aún se mantiene en pie una vieja torre de señalización ferroviaria, un espacio verde con churrasqueras, bancos y juegos para que los pibes se entretengan, porque plaza no hay. «Vamos de a poco; lo que hemos conseguido ha sido con mucho esfuerzo y sabemos que lo que nos falta también va a requerir trabajo», cierran los vecinos.

 

Fuente: Diario Los Andes.-