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Fin de cosecha: menos uva de lo esperado

11/05/2012 Opina

Oficialmente, la vendimia 2012 concluyó el domingo 6 de mayo con 22.254.464 quintales de uva acumulados, en línea con el pronóstico de poco más del 20% de pérdida interanual dado en febrero por el INV. Con ese volumen, la industria vitivinícola se aseguró 10.317.532,72 hectolitros de vino, equivalente a poco más de diez meses de despachos al consumo y 4,798 millones de hectolitros de mosto que, para el sector, implica alrededor de 140 mil toneladas exportables este año.

Sin embargo, para Mendoza en particular la merma de la producción respecto de 2011 fue aún mayor al 17,8% proyectado: las viñas dejaron 14,9 millones de quintales, contra los 15,6 millones previstos inicialmente. Es decir, casi 22% menos que la cosecha anterior, lo que coloca a la vendimia que acaba de concluir entre las tres menos productivas de la década, casi al nivel de las campañas 2009 y 2002.

En tanto, la de San Juan hace historia por el mismo motivo, aunque los resultados frente a lo previsible se invirtieron. La vitivinicultura sanjuanina dispuso, finalmente, de 5,8 millones de quintales, 580 mil por sobre el último pronóstico, con lo cual la merma que se preveía respecto de un año atrás bajó de 33% al 26%.

En general, las cifras finales del país confirman que la cosecha 2012 fue la segunda más pobre en cantidad de las últimas diez campañas, detrás de la de 2009 (21,8 millones).

Esta caída en el volumen se debe -en buena parte- a las tormentas de granizo que afectaron al Este, entre otras zonas, a principio de año así como a la inédita y prolongada ola de calor que azotó a la provincia durante enero.

La menor disponibilidad de uvas no afectó, no obstante, la calidad de las mismas. De hecho, desde el INV destacan el alto grado alcohólico que se ha podido verificar en las distintas variedades analizadas durante la temporada.

Disponibilidad

“Es una gran señal haber elaborado la misma cantidad de mosto a pesar de contar con un 22% menos uva”, señaló el presidente del INV, Guillermo García, a la hora del balance y de una lectura de las decisiones de elaboración.

Así, para García, los elaboradores y exportadores de jugo de uva se aseguran unas 145 mil toneladas para colocar en el exterior. Vale recordar que a causa de la pérdida de materia prima provocada por granizo y calor, la expectativa oficial  -luego del ajuste difundido en febrero- era que la cantidad de producto se redujera en unas 20 mil toneladas, a partir de las 160 mil proyectadas en diciembre pasado.

En cuanto a las pérdidas por variedades, si bien la calidad se mantiene inalterable, el responsable del Instituto reconoció que criolla y cereza, cuantitativamente las más importantes,  son las que más sintieron el impacto en volumen.

Entre las variedades de alta gama, chardonnay resignó un 10% (se cosecharon 491.153,3 quintales), cabernet un 9% (911.470 quintales) y malbec un 5% (231.847,1 quintales). En tanto, las que registraron mayor retracción fueron bonarda, con el 26% (159.411,1 quintales), y syrah, con un 15% de merma (916.482,4).

 

Fuente: Diario Los Andes.-