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La defensa de «El Chacal» pidió la prescripción de los delitos

23/05/2012 Opina

Gabriel Alliana, uno de los dos abogados defensores que tiene el matrimonio de Ramón Moyano (54) y Yolanda Cortez, la pareja acusada de delitos sexuales en Santa Rosa aseguró ayer, durante su alegato, que no hay elementos suficientes para acreditar ninguna de las denuncias y luego pidió la absolución de ambos.

No obstante y ante la posibilidad de que Eduardo Orozco, el juez que lleva adelante el debate, entienda que sí se probaron los delitos, Alliana pidió un cambio de carátula y señaló que los abusos denunciados ya estaban prescriptos para la Justicia al momento de la denuncia. «Si ocurrió alguno de los delitos que se mencionan, sucedieron antes del año 1999 y están prescriptos», explicó durante su exposición ante el tribunal.

El caso de Moyano y de su esposa se hizo conocido en abril del año pasado, luego de que los denunciara su hija que ahora tiene 27 años y vive en San Luis. A él lo acusó de haberla abusado sexualmente desde que tenía tres años y hasta los quince y a su madre, no sólo de haber consentido aquello sino de haberla incitado a la prostitución.

Además, otras dos mujeres, miembros de una familia amiga de los Moyano, también han declarado que fueron abusadas por el acusado cuando eran niñas. Por todo esto, el fiscal Eduardo Acevedo ha pedido una dura condena de 33 años para Moyano y de doce para su esposa.

Ayer, los abogados del matrimonio salieron al cruce del fiscal y aseguraron, por un lado, que no hay elementos para acreditar los hechos pero además, Alliana sostuvo que la denuncia de la hija del matrimonio «en realidad persigue un fin económico», el de cobrar la pensión por incapacidad de sus dos hermanos menores.

Poco claro

Alliana relató una sucesión de hechos ocurridos entre abril y mayo del año pasado que lo llevan a establecer ese móvil. Así sostiene que «en apenas quince días» y a partir de la denuncia del 17 de abril contra su padre, la mujer logró que su madre tampoco cobrara la pensión de 8.000 pesos, quedó ella a cargo del cuidado de sus hermanos discapacitados, cobró el dinero, se fue a San Luis con los muchachos y finalmente, el 4 de mayo, los mandó de vuelta en un remise a la casa de sus padres. «Ella pidió la tutela de sus hermanos, pero se desentendió de ellos cuando cobró», resumió el abogado.

Durante el alegato, la defensa también señaló que no habían elementos para acusar a Moyano: «Su hija nunca ha sido clara y menciona edades en las que supuestamente fue abusada, pero no da detalles y solo cuando se refiere a sus quince años, cuenta que su papá le tocó los pechos, pero nada más», explicó Alliana, y agregó: «Contra su madre solo está su testimonio, que dice que ella quería que se prostituyera, pero no hay pruebas y ningún testimonio de que algo así pudiera haber pasado, por lo que son los dichos de una contra la otra».

También argumentó la defensa que las dos denuncias restantes que hay contra Moyano «tienen demasiadas contradicciones para ser tomadas en serio: hay problemas de fechas, de edades, de definir quiénes estaban en cada una de esas ocasiones».

Es así que la defensa pidió la absolución del matrimonio, pero ante la posibilidad de una condena, Alliana señaló que «tiene que haber un cambio de carátula porque si hubo abuso contra su hija no fue gravemente ultrajante como quiere el fiscal, sino tocamientos, es decir abuso simple agravado por el vínculo, y eso ya prescribió, al igual que los otros dos hechos denunciados».

La sentencia a cargo del juez Eduardo Orozco se conocerá el martes próximo.

 

Fuente: Diario Los Andes.-