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Várices: ahora aparecen en la adolescencia por el uso de anticonceptivos

24/05/2012 Opina

Los especialistas alertan sobre la aparición cada vez más temprana de várices en mujeres así como un aumento en el número de casos. Mencionan que se presentan desde los quince años y atribuyen esto al consumo masivo de anticonceptivos y desde más jóvenes a lo cual hay que sumar la extensión de la jornada laboral, dentro y fuera del hogar.

«Lo que ocurre es que la mujer tiene mayor predisposición por el factor hormonal, ya que la progesterona daña la pared venosa y produce dilatación; imaginemos entonces las consecuencias de una mayor ingestión», explica el médico flebólogo mendocino Ángel Guzmán, presidente del Colegio Argentino de Cirugía Venosa y Linfática.

El profesional preside también el XV Congreso Internacional de Flebología y Linfología  que se realiza por primera vez en Mendoza en el hotel Intercontinental desde ayer y hasta el viernes inclusive.

El tema no es menor ya que según expresó el médico las afecciones venosas son unas de las enfermedades más comunes que se estima afecta al 70 por ciento de la población en general. Sin embargo la diferencia es notoria entre los géneros ya que en el caso de las mujeres alcanza al 90 por ciento mientras que sólo afecta a 20 o 25 por ciento de los varones.

El principal factor de riesgo es la predisposición genética a tal punto que si hubiese otros condicionantes en este sentido y sin antecedentes la manifestación sería notoriamente menor.

Las condiciones de vida no colaboran ya que los factores de riesgo incluyen el sobrepeso, la falta de actividad física, estar mucho de pie o mucho tiempo quieto y estar en contacto con fuentes de mucho calor como es el caso por ejemplo de los cocineros.

Para las mujeres, además de éstos y la progesterona, se suman el consumo de anticonceptivos y el embarazo ya que la placenta es gran productora de esta hormona.

«Una situación problemática es el mal consejo de algunos ginecólogos que  aconsejan ante la presencia de várices esperar a terminar con la etapa reproductiva para tratarse», estimó el flebólogo, cirujano y escleroterapeuta tucumano  David Lesnik, uno de los más reconocidos del noroeste argentino, quien se encuentra en la provincia para participar del congreso. A esto sumó el hecho de que suelen minimizar las consecuencias de aquellos anticonceptivos  que tienen microdosis cuando son igualmente nocivos para esta patología, aseguró el flebólogo.

Efectos

Los síntomas asociados son dolor, edema (hinchazón y retención de líquidos), pesadez, calambres y picazón. En casos avanzados se puede llegar a úlcera. Sin embargo ninguna de ellas suele afectar la movilidad ni la rutina, salvo cuando está en estado muy avanzado. «El 99 por ciento de las consultas son por los edemas», destacó el doctor Lesnik.

Pero fundamentalmente hizo hincapié en que «el mayor riesgo es llegar a una trombosis, que es cuando se forma un coágulo en una vena. Esto puede ser de dos tipos, superficial (flebitis) o ser una trombosis venosa profunda que es mucho más grave ya que tiene posibilidades de emigrar al pulmón y provocar un trombo-embolismo-pulmonar (TEP) con riesgo de muerte».

En este sentido el doctor Guzmán aseguró que «muchas de las muertes súbitas que se producen son por TEP, mientras que  90 por ciento de éstos se originan en las piernas».

Pueden reconocerse por un dolor intenso y un edema severo que se produce en forma brusca, en pocas horas y que no se atenúa con reposo. Llega a tener el doble de ancho que la otra pierna.

La particularidad es que es habitual llegar a la consulta con el proceso avanzado por diversas causas: haber consultado antes a  otros especialistas, haber sido mal tratados por un médico generalista, minimizar la problemática y no acudir a la consulta médica.

En el primer caso los doctores  subrayaron que si la hinchazón es de una sola pierna, lo más probable es que se trate de un problema circulatorio.

Los hombres también

Entre 20 y 25 por ciento de ellos también pueden presentar patologías venosas, generalmente a partir de los 30 años.  Sin embargo la diferencia según los doctores está en que «tienen vellos y usan pantalones». Aunque parezca una dato menor, esta situación colabora en su visibilidad por lo cual muchas veces no son detectadas o no son consideradas objetos de atención. Además, «los hombres son más reacios a la consulta médica, son más miedosos, en particular cuando se trata de una intervención», asegura Lesnik.

Por esto, cuando acuden al médico lo hacen peores condiciones, muy habitualmente con úlcera.
Otro tanto ocurre con las personas de bajos recursos que por falta de acceso a servicios de salud adecuados o por no considerarlo algo riesgoso no son tratadas.

Tratamientos

Es fundamental aclarar que se trata de una patología crónica, recidivante, que reaparece por ser de índole genética. Para mayor éxito los médicos aconsejan tratamiento ante las primeras manifestaciones.

Lo que más se usa por tener 50 años de experiencia son la escleroterapia (inyecciones dentro de las venas) y la cirugía. Hace unos quince años apareció la fisiatría flebológica mientras que lo más moderno es el láser y la radiofrecuencia. Los especialistas aseguran que bien realizados todos los tratamientos sin efectivos.

 

Fuente: Diario Los Andes.-