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La mayoría de los ocupantes ilegales del predio de Palmira aceptó abandonar el campamento

31/05/2012 Opina

Más de 500 policías desplegaron todos sus recursos para concretar un operativo de desalojo de unas 300 personas en Palmira, en un predio de tres privados que denunciaron usurpación en la Justicia. Al lugar enviaron no sólo pelotones de Infantería, Canes y personal de Investigaciones, sino también al helicópero de la policía.

Cerca de las 11 comenzaron a escucharse disparos y la tensión fue en aumento. Una policía recibió un ladrillazo en el pecho y resultó con heridas leves. Otro agente fue herido de un piedrazo y se lo llevaron en ambulancia para su atención.

En el operativo la policía demoró a once personas por resistencia a la autoridad y lesiones. Pasado el mediodía, ya la mayoría de las casas estaba desmantelada y los ocupantes de los terrenos habían desistido de vivir allí. La mayoría de estas personas tiene sitio donde alojarse, ya que provenían de fincas o viviendas que, aunque prestadas, pueden recuperar.

El predio está ubicado en la lateral sur de la ruta de circunvalación de la ciudad de Palmira, y fue ocupado hace poco más de un mes. Lo que en principio eran campamentos precarios luego fue creciendo y algunos de los denunciados había montado ya estructuras más firmes, aunque siempre precarias.

Al lugar llegaron dos fiscales de San Martín, MARÍA FLORENCIA DÍAZ PERALTA Y MARÍA MÓNICA FERNÁNDEZ POBLET, a las cuales les colocaron chalecos antibalas.

La Municipalidad de San Martín envió camiones y retroexcavadoras para levantar las chozas una vez que éstas fueran desarmadas.

El desalojo abarcó dos predios: el de la Unión vecinal José Hernández y el de la familia Castro (el terreno está en sucesión). El tercer terreno pertenece a la Fundación Crecer (seguidores de Sai Baba), quienes llegaron a un acuerdo con los ocupantes y les dieron 90 días de plazo para reubicarse.

«El intendente es un maricón»

Hugo García, alias El Flecha, de profesión peluquero, se reconoció como el organizador de la ocupación de los terrenos.

Reconoció ante este portal tener varias causas con antecedentes penales por usurpación, calificó al intendente de San Martín, Jorge Giménez, de «maricón por no estar acá». Fue uno de los más activos durante el desalojo. Incluso cuando algunos desistieron de la ocupación y se subierno de manera voluntaria a los camiones dispuestos por la municipalidad, García se paró frente a los mismos arengando por la toma de los terrenos.

El inicio del conflicto

A principios de abril un grupo de familias se asentó en el terreno de tres propietarios y comenzó a montar allí un campamento.

Los dueños de las tierras eligieron caminos diferentes para recuperar sus terrenos. Mientras dos de ellos pidieron el cese inmediato del delito y, por ende, el desalojo, el restante comenzó con audiencias de conciliación y ofreció “un tiempo prudencial” para que los ocupantes abandonen el lugar por propia voluntad.

El jueves 12 de abril algunas familias con carencias habitacionales comenzaron a ocupar un sector descampado de Palmira, en la vera sur de la variante, entre el carril San Pedro y el carril Chimbas. El número de ocupantes fue y sigue variando pero se estima en unas 300 personas en promedio.

La primera en denunciar este caso fue la Unión Vecinal José Hernández, que tiene una etapa de su barrio construida hace unos 5 años y una segunda que está en ejecución. La entidad radicó la denuncia por usurpación en la Oficina Fiscal de Palmira, en donde dejó establecido que las tierras afectadas de su propiedad eran unas dos hectáreas y media.

Luego la familia Castro radicó una denuncia por el mismo delito. Allí se indicó que la superficie usurpada de esta sucesión era de casi 3 hectáreas y que había otras 11 en donde los ocupantes estaban desperdigados y que existía un potencial riesgo de que continuaran ocupándose los días siguientes.

La tercera en denunciar fue la Fundación Educar, integrada por seguidores del líder espiritual hindú Sai Baba. Esta fundación tiene en esa zona dos lotes de 5.000 y 9.000 metros cuadrados aproximadamente, es decir casi una hectárea y media, que fueron totalmente ocupados.

 

Fuente: Diario Uno.-