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Con “Internet de las cosas”, todos los objetos en red

06/06/2012 Opina

Internet tendrá una puesta al día importante desde hoy sin que sus usuarios se den cuenta. El cambio autorizará el aumento de los números IP -una especie de dirección postal en la red- a miles de millones, frente a los más de 3.200 millones disponibles hoy, lo que permitirá que, por ejemplo, los electrodomésticos de un hogar (y no sólo las computadoras y smartphones) estén conectados a Internet.

En el mundo de la informática, el lanzamiento mundial de IPv6 es un acontecimiento en sí, a través del cual los operadores y proveedores de Internet pasarán de forma permanente a este nuevo sistema, eliminando el entorno precedente que era conocido como «IPv4».

Las nuevas normas se introducen debido al agotamiento del número de direcciones IP existentes y para entender en profundidad la importancia del gran paso adelante que significa el nuevo protocolo, en nuestra provincia la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) brindará esta tarde una serie de charlas y conferencias acerca de la llegada del IPv6, con importantes expositores de nivel local, nacional e internacional.

La transición total llevará varios años y los antiguos aparatos y redes de IPv4 continuarán su funcionamiento habitual. Acerca del impacto que pueden notar los usuarios de la red de redes por estos días, los especialistas aseguran que no «debería haber» problemas. «La mayor parte de los usuarios no debería darse cuenta», estima Leo Vegoda, de la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números. Sin embargo, algunos señalan que los usuarios podrían enfrentar algunos «contratiempos».

El protocolo IPv4 no dispone de suficientes IP (una serie de cuatro números de tres cifras) para que cada dispositivo conectado a internet tenga su identificación. Por lo que los usuarios a veces deben compartir un mismo número, lo que supone que pueden experimentar cierta lentitud en la navegación.

Sin embargo, en el período en que los sistemas IPv4 y IPv6 coexistan, las conexiones deben encontrar «un camino» compatible entre sistemas, lo que podría ocasionar idas y vueltas que harían más lenta la conexión a una página.

Johannes Ullrich, del Instituto Tecnológico Sans, considera que en ciertos casos se podría «constatar una pérdida de la velocidad y de la fiabilidad» al permanecer en el IPv4. «Pero al final, esto debería suponer una Internet más fluida», añadió.

Las grandes compañías de la web, como Google y Facebook, animan a las empresas y particulares a hacer la transición, afirmando que eso hará más eficaz la comunicación entre los diferentes aparatos de una red doméstica o profesional.

Inés Robles, que disertará esta tarde sobre IPv6 en la UTN, dialogó con Los Andes acerca de la transición y los beneficios que el nuevo protocolo traerá no solo a la red de redes, sino al uso doméstico de Internet.

«La dirección IP es como el DNI de las máquinas, digamos que esos números ya se habían agotado y para seguir conectando necesitábamos de la nueva numeración. El futuro tiene nombre y apellido y se llama la ?Internet de las cosas’: esto quiere decir que cada cosa tendrá un número, el collar de tu perro, el reloj de tu hijo, la cafetera y así todo lo que uno imagine y poder chequear o activar y desactivar desde Internet», aseguró Robles.

Acerca del trabajo realizado en Mendoza para adaptarse a esto, la especialista agrega que se está haciendo muy bien. «La globalización ayuda y si bien en otras partes del mundo es lógico que existan mayores recursos y fondos, no estamos tan lejos. El evento en la UTN y todo lo que se viene haciendo de manera profesional, posicionan a nuestra provincia como pionera en la adaptación al nuevo protocolo», completó.

Robles estima que la aplicación del IPv6 será vital para que las empresas proveedoras de Internet se vean obligadas a iniciar la transición. «Hace falta capacitación y equipamiento, pero son los mismos clientes quienes deben insistir a sus proveedores para tener un mejor servicio», finalizó.

Cuando se habla de la «Internet de las cosas» se hace referencia a la hiperconectividad, es decir a la posibilidad de configurar cada objeto de la realidad dentro de una estructura de red.

El concepto fue acuñado por Kevin Ashton para referirse a una internet conectada al mundo «físico» por medio de una serie de sensores.

 

Fuente: Diario Los Andes.-