HomeDEPARTAMENTALES

San Martín: preocupa la inseguridad

16/01/2013 Opina

Desde algunos años a esta parte, el departamento de San Martín, se puso a la vanguardia en materia de seguridad.

Con golpes, a fuerza de robos y violencia, los organismos de gobierno, y la ciudadanía en su conjunto, se dieron cuenta que esa región de Mendoza se convertía paulatinamente en una gran ciudad y como sucede en todas las urbes, la inseguridad toma forma y los mecanismos de defensa quedan a merced de lo que las fuerzas de seguridad puedan hacer.

Algo había que hacer

Fue en los últimos meses de la gestión de Cobos que Jorge Omar Giménez, ante la ausencia de un Ministro de Seguridad que pensara en el departamento, compró un sistema de cámaras con aportes genuinamente comunales. Fue el bastión de campaña de Celso Jaque y mientras el paupérrimo presupuesto municipal cobijó su funcionamiento, previnieron delitos y complementaron la labor de la policía. El sistema se diseminó por los centros masivos en Mendoza y los resultados fueron positivos. No obstante la falta de mantenimiento y el desinterés del Ministerio de Seguridad, opacaron las acciones de los ojos electrónicos.

Marcó un norte

Fue Juan Carlos Aguinaga el Ministro proveniente de las filas del PD cuando conoció el sistema implementado en San Martín quien dijo que era el sistema que se debía implementar en todo el territorio provincial. En esa época se apoyó lo realizado en el departamento y además se instaló un escuadrón de la Policía Montada en una zona roja como el Parque Agnesi, la comisaría del turista en la terminal de omnibus (detallado en el próximo subtítulo “pase no hay nadie”), la comisaría del Distrito de Montecaseros y un número importante de movilidades. Ese ministro vapuleado por el kirchnerismo mendocino, ese kirchnerismo mendocino con más chapa que gente, y el PJ presionado por la caja nacional, tuvo que entregar el cargo que era uno de los mejores en los últimos 20 años.

Casi más de lo mismo

La llegada de Ciurca al Ministerio de Seguridad fue en San Martín volver al fantasma del actual intendente Alfredo Cornejo, quien dejó al departamento de San Martín mientras duró su función dos unidades 0KM, una moto y dos bicicletas para tareas en el microcentro. Las únicas diferencias que el actual vicegobernador tenía con los politicólogos del cobismo es que él se presentaba en los hechos delictivos como quien lleva vendas a quien sangra y el NOTI-CIURCA. Sabida son las diferencias políticas entre el Vice de Pérez y el intendente Jorge Giménez. No hace falta mucha memoria para recordar que Ciurca siendo Ministro de Desarrollo Social de Jaque, mandó matones al recibimiento de Alicia Kirchner a Palmira. Hubo cruces verbales, incluso con el Jefe Comunal en la zona del predio del ferrocarril donde se apostaba el Tren Sanitario. Sumando la apuesta, la Ministra dejó pagando a los palmirenses peronistas nucleados en Kolina.

La continuidad

Aranda es Ciurca en el Poder Ejecutivo e imagínese lo que es darle a tu enemigo político más poder al poder. Hoy es Vicegobernador, y además cuenta con alfiles en lugares propicios, como el ministerio de seguridad. Además el intendente de Las Heras que responde a Ciurca y Alejandro Abraham quien simpatiza con esa causa, buscan desestabilizar la gobernabilidad de su compañero en las listas, pero enemigo en el peronismo mendocino, Jorge Omar Giménez. Miranda tiene un trabajo diferente al de Ciurca pero de mismos resultados. A todo le dice que sí pero nada en los papeles. Hoy, al mejor candidato legislativo del justicialismo para las próximas elecciones, el tres veces intendente Jorge Giménez, se lo come su propia interna provincial. Mientras tanto sus pocas fichas en la provincia miran sin jugar por miedo a perder la mensualidad. Ellos dicen que es dejar gobernar, pero en el barrio se llama no jugárselas y poner los puntos sobre las ices.

“Pase no hay nadie”

Terminal de Ómnibus es una zona liberada a pesar de existir dentro de ella un destacamento policial. Los operativos viales son en lugares como la esquina del Atlético Club San Martín, o las intersecciones de Mitre y Avenida Tucumán. Pero todo vecino que viva en San Martín sabe que el problema está de día en el centro y de noche en los barrios. Sumado a ello el poco interés por aplicar mano dura a los criminales quienes sienten la potestad de arrasar con aquellos ciudadanos que cumplen con el derecho.

Y ya que esta…..

“Si este tipo puso agentes municipales para cobrar estacionamiento, que se haga cargo de la seguridad vial”, se escuchó decir a un militante de las segundas líneas que ocupa un lugar importante en el Ministerio de Desarrollo Social. “Si tiene cámaras de seguridad mandamos efectivos a otros sitios del Este”, mencionó otro quien es el tres o el cuatro en la Casa de Gobierno y que sobrevive desde el gobierno de Celso Jaque. En síntesis, San Martín castigado por hacer las cosas bien, por invertir, por mejorar el ordenamiento vehicular, por querer saciar una demanda creciente de inseguridad.

Que los funcionarios funcionen

Días atrás en una entrevista de radio, fue el propio periodista en persona que explicó cómo los comisarios se desentendían del problema aduciendo falta de personal y órdenes impuestas de más arriba. Se le reclamada al intendente la presencia de los trapitos en frente de los cafés céntricos que además de casi obligar a los que estacionan, que a propósito está prohibido aparcar en esa zona, utilizan pegamentos para aspirar e incendiar las nuevas obras de remodelación del centro. Por cierto, ausencia de policías y de funcionarios dispuestos a atender el problema. En esa entrevista Giménez aseguró haber pedido al Ministro una solución y las respuestas no llegaron. También pidió a funcionarios intervenir en el tema y hasta ahora, los “guapos”, no precisamente por el término relacionado con lo laboral, siguen en sus puestos de combate asediando a la población.

“Ángel de la guarda”

Si esta postura continúa con el correr de los días será tarea de los ciudadanos pedir al custodio desde el cielo su protección. Lamentablemente la tarea del ministerio en San Martín ha sido de desinterés aunque esta actitud se puede revertir. Para algunos conocedores del tablero político esto se soluciona con una interna del oficialismo y para otros se soluciona con la cabeza del ministro. Los efectivos que cumplen órdenes muchas veces observan asombrados como son desplazados de del departamento.

 

Fuente: ARN Diario.-