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4 de Febrero: Día Mundial de lucha contra el Cáncer

03/02/2015 Opina

Día Mundial contra el Cáncer

La fecha del 4 de febrero se estableció como Día Mundial Contra el Cáncer, durante la Cumbre Mundial Contra el Cáncer para el Nuevo Milenio en el año 2000, en esta se acordó la firma de la Carta Magna de París y, la propuesta de la Unión Internacional para el Control del Cáncer. Se instituyó este día con el fin de mantener vigente entre los países el compromiso con la Carta.

El documento propone un nuevo enfoque de cooperación entre los países para la investigación, prevención y tratamiento del cáncer y la defensa de los derechos del paciente; asimismo se abordan principios y prácticas tendientes a reducir su impacto social.
Cada 4 de febrero se transforma a nivel mundial en un día de concientización sobre el cáncer. El objetivo de esta jornada es reducir el número de muertes evitables cada año, dando a conocer y difundiendo cuáles son las acciones que deben encararse para reducir la mortalidad por esta enfermedad.

Este año el Instituto Nacional del Cáncer (INC) se suma al lema de la Unión Internacional para el Control del Cáncer (UICC) en el Día Mundial contra el Cáncer. Con la consigna “A nuestro alcance” se pretende presentar un enfoque proactivo y positivo para el control del cáncer, de manera de poner de relieve que existen soluciones para todo el proceso de atención oncológica, y que están a nuestro alcance. De lo que se trata es de aprovechar la ocasión para difundir información sobre cuatro ejes clave: los estilos de vida saludables, la detección temprana, el derecho al tratamiento y a la calidad de vida.

Actualmente 8,2 millones de personas en todo el mundo mueren de cáncer, cifra que incluye 4 millones de muertes prematuras (personas en edades comprendidas entre los 30 y 69 años). En nuestro país mueren más de 60 mil personas cada año a causa de esta enfermedad y los tumores malignos constituyen la principal causa de muerte entre los 40 y los 64 años. Muchas de estas muertes se pueden evitar previniendo la enfermedad (como por ejemplo en el caso del cáncer cérvicouterino o el colorrectal), o detectándola temprano (como por ejemplo en el cáncer de mama), lo que mejora las posibilidades de tratamiento y cura en muchos casos. También, con el acceso a tratamientos oportunos y adecuados, muchas veces se puede disminuir notablemente la progresión de la enfermedad y en algunos casos (como sucede con algunas leucemias), inclusive, cronificarla.

Por otra parte, de lo que se trata también es de asegurar los cuidados paliativos para mejorar la calidad de vida del paciente y sus familiares durante toda la transición de la enfermedad, sea ésta curable o no.

A nuestro alcance:

Estilos de vida saludables

  • Un tercio de los cánceres más comunes se pueden prevenir no fumando, reduciendo el consumo de alcohol, llevando una dieta más saludable y haciendo más ejercicio físico.
  • La adopción de hábitos saludables en etapas tempranas de la vida reduce el riesgo de cáncer y de otras enfermedades no trasmisibles (ENT) en la edad adulta.

Detección temprana

  • El poder garantizar la disponibilidad y el acceso a programas de detección temprana del cáncer puede reducir significativamente la carga de esta enfermedad en todos los países.
  • En los casos de cáncer de mama, colorrectal y de cuello de útero, existen datos importantes que respaldan la puesta en marcha de programas de tamizaje (o detección) para la población ajustados a los recursos del país y a la carga de la enfermedad. El INC cuenta con programas activos dedicados a estos tres cánceres.
  • La inversión en la capacitación profesional continua es fundamental para equipar a los profesionales sanitarios con las herramientas y los conocimientos apropiados, que les permitan reconocer los primeros signos y síntomas de algunos tipos de cáncer.

La fecha del 4 de febrero se estableció como Día Mundial Contra el Cáncer, durante la Cumbre Mundial Contra el Cáncer para el Nuevo Milenio en el año 2000, en esta se acordó la firma de la Carta Magna de París y, la propuesta de la Unión Internacional para el Control del Cáncer. Se instituyó este día con el fin de mantener vigente entre los países el compromiso con la Carta. El documento propone un nuevo enfoque de cooperación entre los países para la investigación, prevención y tratamiento del cáncer y la defensa de los derechos del paciente; asimismo se abordan principios y prácticas tendientes a reducir su impacto social.  Cada 4 de febrero se transforma a nivel mundial en un día de concientización sobre el cáncer. El objetivo de esta jornada es reducir el número de muertes evitables cada año, dando a conocer y difundiendo cuáles son las acciones que deben encararse para reducir la mortalidad por esta enfermedad. Este año el Instituto Nacional del Cáncer (INC) se suma al lema de la Unión Internacional para el Control del Cáncer (UICC) en el Día Mundial contra el Cáncer. Con la consigna “A nuestro alcance” se pretende presentar un enfoque proactivo y positivo para el control del cáncer, de manera de poner de relieve que existen soluciones para todo el proceso de atención oncológica, y que están a nuestro alcance. De lo que se trata es de aprovechar la ocasión para difundir información sobre cuatro ejes clave: los estilos de vida saludables, la detección temprana, el derecho al tratamiento y a la calidad  de vida.  Actualmente 8,2 millones de personas en todo el mundo mueren de cáncer, cifra que incluye 4 millones de muertes prematuras (personas en edades comprendidas entre los 30 y 69 años). En nuestro país mueren más de 60 mil personas cada año a causa de esta enfermedad y los tumores malignos constituyen la principal causa de muerte entre los 40 y los 64 años. Muchas de estas muertes se pueden evitar previniendo la enfermedad (como por ejemplo en el caso del cáncer cérvicouterino o el colorrectal), o detectándola temprano (como por ejemplo en el cáncer de mama), lo que mejora las posibilidades de tratamiento y cura en muchos casos. También, con el acceso a tratamientos oportunos y adecuados, muchas veces se puede disminuir notablemente la progresión de la enfermedad y en algunos casos (como sucede con algunas leucemias), inclusive, cronificarla.  Por otra parte, de lo que se trata también es de asegurar los cuidados paliativos para mejorar la calidad de vida del paciente y sus familiares durante toda la transición de la enfermedad, sea ésta curable o no.  A nuestro alcance:  Estilos de vida saludables  	Al menos un tercio de los cánceres más comunes se pueden prevenir no fumando, reduciendo el consumo de alcohol, llevando una dieta más saludable y haciendo más ejercicio físico.  	La adopción de hábitos saludables en etapas tempranas de la vida reduce el riesgo de cáncer y de otras enfermedades no trasmisibles (ENT) en la edad adulta.  Detección temprana  	El poder garantizar la disponibilidad y el acceso a programas de detección temprana del cáncer puede reducir significativamente la carga de esta enfermedad en todos los países.   	En los casos de cáncer de mama, colorrectal y de cuello de útero, existen datos importantes que respaldan la puesta en marcha de programas de tamizaje (o detección) para la población ajustados a los recursos del país y a la carga de la enfermedad. El INC cuenta con programas activos dedicados a estos tres cánceres.  	La inversión en la capacitación profesional continua es fundamental para equipar a los profesionales sanitarios con las herramientas y los conocimientos apropiados, que les permitan reconocer los primeros signos y síntomas de algunos tipos de cáncer.  Tratamiento para todos  	Todos tenemos derecho a recibir tratamientos y servicios de atención del cáncer eficientes y de calidad, en igualdad de condiciones y sin que nos causen dificultades económicas.  	A través del Área de Evaluación de Tecnologías Sanitarias el INC elabora guías de práctica clínica sobre diferentes enfermedades oncológicas con el propósito de establecer las mejores opciones para la atención de los pacientes.  	El INC a través de su coordinación de Formación de Recursos Humanos capacita permanentemente a profesionales de todo el país en diferentes especialidades relacionadas con la detección y tratamiento de pacientes con cáncer.   	Por otra parte el INC impulsa mejores tratamientos a través de sus becas destinadas a la investigación clínica, epidemiológica y social en cáncer.  Calidad de vida  	El cáncer puede tener un impacto importante en la salud emocional, física y psíquica de las personas.  	Mantener las redes de apoyo social y hablar del cáncer es importante para las personas que lo padecen y para sus familiares y cuidadores.  	El INC a través de su coordinación de Cuidados Paliativos trabaja en colaboración con distintos organismos nacionales para mejorar la disponibilidad y el acceso a opiodes (medicamentos para aliviar el dolor). Además, trabaja en la capacitación de profesionales de todo el país en lo referente a esta especialidad    De qué hablamos cuando hablamos de cáncer  Se trata de un grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del cuerpo, comienza con la modificación de una sola célula, generada de manera espontánea  –sin causa–  por un agente externo o por factores genéticos hereditarios, y se manifiesta a través del desarrollo de un  tumor Los  tumores  o  neoplasias  se  generan  cuando  el  crecimiento  de  las  células  se  produce  de  manera descontrolada. Pero no todo tumor es canceroso.  En los tumores benignos, no cancerosos, las células que los forman no se expanden a otras partes de cuerpo,  lo  que  permite  extirparlos  y,  en  la  mayoría  de  los  casos,  no  vuelven  a  generarse.  En  los tumores  malignos,  o  cancerosos,  las  células  que  los  forman  se  comportan  de  manera  anormal,  se dividen sin control u orden, pudiendo invadir y destruir el tejido que se encuentra a su alrededor y/o ingresar al torrente sanguíneo o al sistema linfático. Muchas veces es posible detectarlos de forma temprana y tratarlos.  En cuanto a los factores de riesgo, hay algunos que pueden favorecer el desarrollo de esta patología. Por un lado están los relacionados con hábitos y estilos de vida, como una dieta rica en grasas, la inactividad  física,  el  consumo excesivo  de  alcohol y  el  consumo  de tabaco,  entre  otros.  Asimismo existen  factores  genéticos:  algunas  personas  poseen  una  mayor  predisposición  genética  para desarrollar  tumores,  dada  su  historia  familiar  y/o  personal.  Sin  embargo,  esto  no  supone  que  las personas  que  tuvieron  o  tienen  familiares  con  cáncer  vayan  a  desarrollarlo.  El  factor  hereditario incide en un pequeño porcentaje (entre el 5 y el 10%) del total de los casos de cáncer. También puede haber factores infecciosos. En este sentido, existe evidencia científica de que algunas infecciones persistentes provocadas por algunos virus promueven el desarrollo del cáncer, ya que su presencia puede generar alteraciones en el núcleo de las células normales. Los virus más comunes que pueden favorecer el desarrollo de tumores son el Virus del Papiloma Humano (VPH) y el Virus de la Hepatitis B (VHB). Sin embargo, si bien la infección por estos virus es condición necesaria, no es suficiente para desarrollar cáncer.  Factores de riesgo  Un gran porcentaje de las enfermedades no transmisibles son prevenibles y comparten los mismos factores de riesgo. Se estima que los cinco principales riesgos para la salud están relacionados con el comportamiento y la alimentación: índice alto de masa corporal, bajo consumo de frutas y hortalizas inactividad física, consumo de tabaco e ingesta excesiva de alcohol. Estos  factores  causan  el  30%  de  las  muertes  por  cáncer.  Aunque  la  edad  es  un  factor  de  riesgos relevante, el consumo de tabaco es el más importante: causa el 22% de las muertes mundiales por cáncer en general y el 71% de los fallecimientos por cáncer de pulmón. Los cánceres causados por infecciones víricas, como los virus de las Hepatitis B y C o por el Virus Papiloma Humano (VPH), son responsables de hasta un 20% de las muertes por cáncer en los países de ingresos bajos y medios.  La detección temprana es una herramienta indispensable a la  hora de prevenir muertes por cáncer, ya que en las fases iníciales de la enfermedad existe un alto potencial de curación (por ejemplo en cáncer de cuello de útero o de mama). Existen intervenciones que permiten la detección temprana y el tratamiento eficaz de un tercio de los casos aproximadamente.  Los principales factores de riesgo tienen un gran impacto sobre la carga de cáncer global:  	El  tabaco,  a  través  de  sus  diversas  formas  de  exposición,  constituye  la  principal  causa  de muerte relacionada con el cáncer en todo el mundo entre los hombres y cada vez más entre las mujeres. Las formas de exposición incluyen tabaquismo activo, respirar humo de segunda mano (tabaquismo pasivo o involuntario) y tabaco sin humo (como mascar tabaco). El tabaco provoca  diversas  formas  de  cáncer:  de  pulmón,  esófago,  laringe,  oral,  vejiga,  riñón, estómago, cuello de útero y colorrectal.  	El  sobrepeso  y la  obesidad  están asociados causalmente a varios tipos de cáncer, como de esófago, colorrectal, mama en mujeres postmenopáusicas, endometrio y riñón.   	La inactividad física  contribuye de forma importante al aumento de las tasas de sobrepeso y obesidad en muchas partes del mundo y de forma individual aumenta el riesgo de algunos cánceres.   	El consumo excesivo de alcohol es un factor de riesgo de muchos tipos de cáncer, incluido el de  la  cavidad  bucal,  faringe,  laringe,  esófago,  hígado,  colorrectal  y  mama.  El  riesgo  para varios tipos de cáncer (por ejemplo, de cavidad oral, faringe, laringe y esófago) derivado de un alto consumo de alcohol aumenta sustancialmente si la persona también fuma en gran cantidad.  	La  infección  con  el  virus  de  la  Hepatitis  B  provoca  alrededor  del  52%  de  los  carcinomas hepatocelulares  del  mundo.  Otro 20%  de  cánceres hepatocelulares  lo  provoca  la  infección del virus de la Hepatitis C.  	El  Virus  del  Papiloma  Humano  (VPH)  es  la  infección  viral  del  tracto  reproductivo  por transmisión  sexual  más  común  del  mundo  e  infecta  a  660  millones  de  personas aproximadamente  cada  año.  También  se  calcula  que  provoca  casi  todos  los  cánceres  de cuello de útero, el 90% de los de ano y el 40% de los cánceres de genitales externos. El VPH también  provoca  cáncer  de  la  cavidad  oral  y orofaríngeo.  Las  mujeres  pueden  evitar  el desarrollo  de  un  cáncer  de  cuello  de  útero  con  la  realización  del  Papanicolaou  (PAP).  Este examen permite detectar células anormales o lesiones en el cuello del útero y reducir casi completamente  la  incidencia  y  mortalidad.  El  PAP  es  gratuito  y  se  realiza  en  todos  los hospitales y centros de salud. Se recomienda a las mujeres realizarlo a partir de los 25 años de edad.   	Las  personas  con  infección  por  VIH  tienen  un  riesgo  de  padecer  ciertos  tipos  de  cáncer considerablemente más alto que las personas del mismo grupo etario sin dicha infección. El VIH debilita el sistema inmunitario y reduce la habilidad del cuerpo para destruir las células cancerosas y para combatir infecciones que pueden resultar en cáncer.  	La exposición al sol excesiva o a fuentes artificiales de radiación ultravioleta, como las camas solares, aumentan el riesgo de padecer diferentes tipos de cáncer de piel.  Prevención y detección temprana   Recomendaciones para la población en general:  •  Aumentar  el  consumo  de  frutas  y  verduras,  legumbres,  cereales  integrales  y  frutos  seco. Reducir el consumo de grasas de origen animal (fiambres, embutidos, manteca, leche entera) y de ácidos grasos trans (productos de pastelería, snacks y golosinas).  •  Realizar actividad física todos los días, por lo menos 30 minutos.  •  Evitar el consumo excesivo de alcohol. •  Evitar el tabaco y promover los ambientes 100% libres de humo.  •  Evitar la exposición al sol entre las 10 y las 16, utilizar protectores solares y ropa que proteja la  piel  (de color claro y liviano).  Estas  medidas  deben  extremarse  en  los  grupos  más  vulnerable niños menores de 3 años y personas de piel blanca, cabello y ojos claros.  Mujeres  •  Niñas  de  11  años:  para  prevenir  el  cáncer  de  cuello  de  útero  deben  aplicarse  la  vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), que a partir de su incorporación al Calendario Nacional de  Vacunación  en  el  año  2011  está  disponible  en  forma  gratuita  en  todos  los  centros  de  salud y hospitales públicos de Argentina.  •  Mujeres a partir de los 25 años: para prevenir el cáncer de cuello de útero, se recomienda la realización de un PAP cada tres años luego de que dos exámenes anuales anteriores hayan tenido un resultado negativo.  •  Mujeres de 50 a 70 años: para detectar tempranamente el cáncer de mama se recomienda la realización de una mamografía cada dos años y un examen de mamas todos los años realizado por un profesional de la salud. •   Mujeres  de  50  años  en  adelante:  para  prevenir  el  cáncer  colorrectal,  se  recomienda  la realización de una prueba de sangre oculta en materia fecal.   Varones:   •  Varones de 65 años y más: para prevenir el cáncer de próstata, se recomienda realizar un examen con un profesional de la salud.  •  Varones  de  50  años  en  adelante:  para  prevenir  el  cáncer  colorrectal,  se  recomienda  la realización de una prueba de sangre oculta en materia fecal.

Tratamiento para todos

  • Todos tenemos derecho a recibir tratamientos y servicios de atención del cáncer eficientes y de calidad, en igualdad de condiciones y sin que nos causen dificultades económicas.
  • A través del Área de Evaluación de Tecnologías Sanitarias el INC elabora guías de práctica clínica sobre diferentes enfermedades oncológicas con el propósito de establecer las mejores opciones para la atención de los pacientes.
  • El INC a través de su coordinación de Formación de Recursos Humanos capacita permanentemente a profesionales de todo el país en diferentes especialidades relacionadas con la detección y tratamiento de pacientes con cáncer.
  • Por otra parte el INC impulsa mejores tratamientos a través de sus becas destinadas a la investigación clínica, epidemiológica y social en cáncer.

Calidad de vida

  • El cáncer puede tener un impacto importante en la salud emocional, física y psíquica de las personas.
  • Mantener las redes de apoyo social y hablar del cáncer es importante para las personas que lo padecen y para sus familiares y cuidadores.
  • El INC a través de su coordinación de Cuidados Paliativos trabaja en colaboración con distintos organismos nacionales para mejorar la disponibilidad y el acceso a opiodes (medicamentos para aliviar el dolor). Además, trabaja en la capacitación de profesionales de todo el país en lo referente a esta especialidad.

CALIDAD DE VIDA FACE

De qué hablamos cuando hablamos de cáncer

Se trata de un grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del cuerpo, comienza con la modificación de una sola célula, generada de manera espontánea  –sin causa–  por un agente externo o por factores genéticos hereditarios, y se manifiesta a través del desarrollo de un  tumor

Los  tumores  o  neoplasias  se  generan  cuando  el  crecimiento  de  las  células  se  produce  de  manera descontrolada. Pero no todo tumor es canceroso.

En los tumores benignos, no cancerosos, las células que los forman no se expanden a otras partes de cuerpo,  lo  que  permite  extirparlos  y,  en  la  mayoría  de  los  casos,  no  vuelven  a  generarse.  En  los tumores  malignos,  o  cancerosos,  las  células  que  los  forman  se  comportan  de  manera  anormal,  se dividen sin control u orden, pudiendo invadir y destruir el tejido que se encuentra a su alrededor y/o ingresar al torrente sanguíneo o al sistema linfático. Muchas veces es posible detectarlos de forma temprana y tratarlos.

En cuanto a los factores de riesgo, hay algunos que pueden favorecer el desarrollo de esta patología. Por un lado están los relacionados con hábitos y estilos de vida, como una dieta rica en grasas, la inactividad  física,  el  consumo excesivo  de  alcohol y  el  consumo  de tabaco,  entre  otros.  Asimismo existen  factores  genéticos:  algunas  personas  poseen  una  mayor  predisposición  genética  para desarrollar  tumores,  dada  su  historia  familiar  y/o  personal.  Sin  embargo,  esto  no  supone  que  las personas  que  tuvieron  o  tienen  familiares  con  cáncer  vayan  a  desarrollarlo.  El  factor  hereditario incide en un pequeño porcentaje (entre el 5 y el 10%) del total de los casos de cáncer.

También puede haber factores infecciosos. En este sentido, existe evidencia científica de que algunas infecciones persistentes provocadas por algunos virus promueven el desarrollo del cáncer, ya que su presencia puede generar alteraciones en el núcleo de las células normales. Los virus más comunes que pueden favorecer el desarrollo de tumores son el Virus del Papiloma Humano (VPH) y el Virus de la Hepatitis B (VHB). Sin embargo, si bien la infección por estos virus es condición necesaria, no es suficiente para desarrollar cáncer.

Factores de riesgo

Un gran porcentaje de las enfermedades no transmisibles son prevenibles y comparten los mismos factores de riesgo. Se estima que los cinco principales riesgos para la salud están relacionados con el comportamiento y la alimentación: índice alto de masa corporal, bajo consumo de frutas y hortalizas inactividad física, consumo de tabaco e ingesta excesiva de alcohol.

Estos  factores  causan  el  30%  de  las  muertes  por  cáncer.  Aunque  la  edad  es  un  factor  de  riesgos relevante, el consumo de tabaco es el más importante: causa el 22% de las muertes mundiales por cáncer en general y el 71% de los fallecimientos por cáncer de pulmón. Los cánceres causados por infecciones víricas, como los virus de las Hepatitis B y C o por el Virus Papiloma Humano (VPH), son responsables de hasta un 20% de las muertes por cáncer en los países de ingresos bajos y medios.

La detección temprana es una herramienta indispensable a la  hora de prevenir muertes por cáncer, ya que en las fases iníciales de la enfermedad existe un alto potencial de curación (por ejemplo en cáncer de cuello de útero o de mama). Existen intervenciones que permiten la detección temprana y el tratamiento eficaz de un tercio de los casos aproximadamente.

Los principales factores de riesgo tienen un gran impacto sobre la carga de cáncer global:

  • El tabaco,  a  través  de  sus  diversas  formas  de  exposición,  constituye  la  principal  causa  de muerte relacionada con el cáncer en todo el mundo entre los hombres y cada vez más entre las mujeres. Las formas de exposición incluyen tabaquismo activo, respirar humo de segunda mano (tabaquismo pasivo o involuntario) y tabaco sin humo (como mascar tabaco). El tabaco provoca  diversas  formas  de  cáncer:  de  pulmón,  esófago,  laringe,  oral,  vejiga,  riñón, estómago, cuello de útero y colorrectal.
  • El sobrepeso  y la  obesidad  están asociados causalmente a varios tipos de cáncer, como de esófago, colorrectal, mama en mujeres postmenopáusicas, endometrio y riñón.
  • La inactividad física contribuye de forma importante al aumento de las tasas de sobrepeso y obesidad en muchas partes del mundo y de forma individual aumenta el riesgo de algunos cánceres.
  • El consumo excesivo de alcohol es un factor de riesgo de muchos tipos de cáncer, incluido el de la  cavidad  bucal,  faringe,  laringe,  esófago,  hígado,  colorrectal  y    El  riesgo  para varios tipos de cáncer (por ejemplo, de cavidad oral, faringe, laringe y esófago) derivado de un alto consumo de alcohol aumenta sustancialmente si la persona también fuma en gran cantidad.
  • La infección  con  el  virus  de  la  Hepatitis  B  provoca  alrededor  del  52%  de  los  carcinomas hepatocelulares  del    Otro 20%  de  cánceres hepatocelulares  lo  provoca  la  infección del virus de la Hepatitis C.
  • El Virus  del  Papiloma  Humano  (VPH)  es  la  infección  viral  del  tracto  reproductivo  por transmisión  sexual  más  común  del  mundo  e  infecta  a  660  millones  de  personas aproximadamente  cada  año.  También  se  calcula  que  provoca  casi  todos  los  cánceres  de cuello de útero, el 90% de los de ano y el 40% de los cánceres de genitales externos. El VPH también  provoca  cáncer  de  la  cavidad  oral  y orofaríngeo.  Las  mujeres  pueden  evitar  el desarrollo  de  un  cáncer  de  cuello  de  útero  con  la  realización  del  Papanicolaou  (PAP).  Este examen permite detectar células anormales o lesiones en el cuello del útero y reducir casi completamente  la  incidencia  y    El  PAP  es  gratuito  y  se  realiza  en  todos  los hospitales y centros de salud. Se recomienda a las mujeres realizarlo a partir de los 25 años de edad.
  • Las personas  con  infección  por  VIH  tienen  un  riesgo  de  padecer  ciertos  tipos  de  cáncer considerablemente más alto que las personas del mismo grupo etario sin dicha infección. El VIH debilita el sistema inmunitario y reduce la habilidad del cuerpo para destruir las células cancerosas y para combatir infecciones que pueden resultar en cáncer.
  • La exposición al sol excesiva o a fuentes artificiales de radiación ultravioleta, como las camas solares, aumentan el riesgo de padecer diferentes tipos de cáncer de piel.

Día Mundial Contra el Cáncer

Prevención y detección temprana

Recomendaciones para la población en general:

  • Aumentar el  consumo  de  frutas  y  verduras,  legumbres,  cereales  integrales  y  frutos  seco. Reducir el consumo de grasas de origen animal (fiambres, embutidos, manteca, leche entera) y de ácidos grasos trans (productos de pastelería, snacks y golosinas).
  • Realizar actividad física todos los días, por lo menos 30 minutos.
  • Evitar el consumo excesivo de alcohol.
  • Evitar el tabaco y promover los ambientes 100% libres de humo.
  • Evitar la exposición al sol entre las 10 y las 16, utilizar protectores solares y ropa que proteja la piel  (de color claro y liviano).  Estas  medidas  deben  extremarse  en  los  grupos  más  vulnerable niños menores de 3 años y personas de piel blanca, cabello y ojos claros.

Mujeres

  • Niñas de  11  años:  para  prevenir  el  cáncer  de  cuello  de  útero  deben  aplicarse  la  vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), que a partir de su incorporación al Calendario Nacional de  Vacunación  en  el  año  2011  está  disponible  en  forma  gratuita  en  todos  los  centros  de  salud y hospitales públicos de Argentina.
  • Mujeres a partir de los 25 años: para prevenir el cáncer de cuello de útero, se recomienda la realización de un PAP cada tres años luego de que dos exámenes anuales anteriores hayan tenido un resultado negativo.
  • Mujeres de 50 a 70 años: para detectar tempranamente el cáncer de mama se recomienda la realización de una mamografía cada dos años y un examen de mamas todos los años realizado por un profesional de la salud.
  • Mujeres de  50  años  en  adelante:  para  prevenir  el  cáncer  colorrectal,  se  recomienda  la realización de una prueba de sangre oculta en materia fecal.

Varones:

  • Varones de 65 años y más: para prevenir el cáncer de próstata, se recomienda realizar un examen con un profesional de la salud.
  • Varones  de  50  años  en  adelante:  para  prevenir  el  cáncer  colorrectal,  se  recomienda  la realización de una prueba de sangre oculta en materia fecal.